El exiliado cubano y sus portavoces no ven con muy buenos ojos el nuevo rumbo que ha tomado la política estadounidense con respecto al tema cubano. Desde Miami lo ven como una derrota ante el castrismo, que les obligó a irse de su tierra.

John Kerry, Penny Pritzker y Jabob Lew, secretarios de estado, de comercio y del tesoro respectivamente, han hecho un llamado a mirar hacia el futuro. Esto es a cara de que, tanto Cuba como Estados Unidos, cambien el modelo de relaciones problemáticas que han mantenido los dos países durante cinco décadas. Los miembros de la administración Obama han realizado importantes declaraciones para el diario Miami Herald, oriundo de la llamada capital del exilio cubano, en la que viven más de la mitad de los cubanos opositores al régimen castrista en EEUU.

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El tema de los derechos humanos y la falta de respeto hacia los mismos es uno de los temas más espinosos que esgrime el exilio de Miami. Desde el gobierno norteamericano, Kerry y compañía no se cansan de repetir que tienen un firme compromiso con ese tema, y que quieren avanzar mucho en las conversaciones con el gobierno de Cuba sobre ese asunto, que tanta controversia causa.

La administración norteamericana tiene intención de seguir hacia adelante, cueste lo que cueste. Para ellos el procesos no tiene marcha atrás, incluyendo puntos como la flexibilización y el comercio con la isla. En enero próximo, Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, viajará a Cuba para tratar el vital tema de restablecer las relaciones diplomáticas que den lugar a la creación en embajadas en los dos países.

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La historia avanza y esta vez parece que va en serio, a los dos países les interesa que el proceso continúe. Al final, la economía manda; Cuba se estaba quedando sola y con compañeros de viaje que de poca ayuda podían serle pese a la buena voluntad de Maduro. Por su parte, Estados Unidos sabe que Cuba tiene muchas posibilidades de ser un lugar de mucho provecho para la economía norteamericana. Los exiliados cubanos han sufrido el destierro en sus propias carnes y se muestran contrarios a que se ceda terreno ante la dictadura castrista. Pero lo cierto es que el tiempo ha ido pasando y postergar más la situación no hace ningún bien a las partes.