Finalmente se cumplieron los peores pronósticos y Grecia se verá obligada a celebrar unas #Elecciones anticipadas que pueden suponer todo un desafío a la Unión Europea. En la tercera y última jornada para decidir quién debía ser el nuevo presidente de la República griega, el gobierno de Antonis Samarás, que proponía al exministro y excomisario europeo Stravos Dimas, sólo pudo sumar 168 diputados de los 180 que se necesitaban para llegar a un acuerdo. Así pues, tal y como manda la Constitución helena, habrá un adelanto electoral en un momento de suma importancia, con Syriza -la versión griega de Podemos- como favorita en las encuestas.

Gran parte de la culpa del adelanto de los comicios la tiene precisamente Syriza, liderada por Alexis Tsipras (Atenas, 1974). Desde el primer momento dejó clara su intención de ir en contra de la propuesta de los conservadores de Nueva Democracia, seguramente para aprovechar el hecho de ser el favorito en las encuestas y hacerse con el poder lo más pronto posible. Syriza se ha mostrado siempre reacia a aprobar cualquier tipo de propuesta que viniese del gobierno de coalición formada por Nueva Democracia y los socialdemócratas del PASOK al considerar que estaría dando apoyo a las medidas de austeridad que lleva aplicando el gobierno griego desde el inicio de la crisis económica.

"La austeridad no funciona. La deuda pública ha pasado del 124% al 175% desde el año 2010", dijó Tsipras en una reciente entrevista concedida al diario El País. El líder de la izquierda radical aboga por la famosa "reestructuración de la deuda" que otros partidos como #Podemos han recogido en su programa. Cree que la imagen de Grecia, que cuenta con unos niveles de paro superiores al 25%, es parecida a la de "un escenario de postguerra", por lo que hace falta desvincularse de las políticas de reducción de déficit que imperan en buena parte del viejo continente para iniciar el camino a la recuperación.

Sin embargo, los mercados temen el auge de Syriza y así ha quedado demostrado hoy una vez más, en otra jornada negra en la Bolsa de Atenas. Pocos minutos después de saberse el adelanto electoral, la principal bolsa del país caía más de un 10%. Hace apenas tres semanas las pérdidas fueron del 12,7%, en la peor jornada de bolsa desde 1987. En total, este año 2014 la Bolsa de Atenas ha caído más de un 30% y la prima de riesgo, que en junio marcó su nivel más bajo en tres años (423 puntos básicos) supera ya los 800 puntos.

Estos datos tiene fácil explicación: el impago de parte de la deuda que propone Syriza hace que los inversores extranjeros desconfíen de la solvencia de Grecia, por lo que la retirada del dinero proveniente del exterior hará complicado tener liquidez para pagar las pensiones o el sueldo de los funcionarios. No se descarta incluso que las caídas sean peores si el partido de extrema izquierda rechaza cualquier tipo de rescate por parte de la Unión Europea.

Ahora el primer ministro Samarás deberá reunirse con el presidente actual, Karolos Papoulias, y disolver el Parlamento. Las elecciones deberían celebrarse el 25 de enero o el 1 de febrero de 2015, pero el líder conservador se ha mostrado partidario de la primera opción.