A pesar de estar alertas y la consecuente preparación: evacuación, la compra de alimentos y almacenaje de combustible , el súper tifón Hagupit (en jerga local significa latigazo), denominado así ya que equivale a huracanes de categoría 3, 4 y 5 con vientos sostenidos superiores a los 170 km/h, deja un millón de evacuados y 23 muertos en Filipinas.

A pesar de que la PAGASA (Agencia Meteorológica de Filipinas) ha rebajado de tifón a tormenta tropical por la disminución de la fuerza del viento ha pasado de los 170km/m a los 105 km/h, el Consejo de Gestión y Reducción de Riesgo de Desastres filipino insiste en que la tormenta aún es una importante amenaza para la región.

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La tormenta tropical ha sido bautizada con el nombre Ruby se acerca lentamente, a 10 km/hm, a la ciudad de Manila y esto lo hace más peligroso. Esto hace que el tifón Hagupit esté más tiempo en una zona concreta aumentando la posibilidad de inundaciones, deslizamientos de tierras y avalanchas de árboles, postes y tejados. Por este motivo continúan las evacuaciones, sobretodo, de las zonas costeras, se han cerrado las oficinas gubernamentales y se ha suprimido los servicios de transporte público y las clases ante el temor de grandes inundaciones.

El recorrido que está llevando Ruby, va de oeste a noroeste hace pensar que no abandonará el país por el Mar de china Meridional hasta martes o miércoles, según PAGASA. Las lluvias podrían favorecer a los deslizamientos de tierras. Esto preocupa a las autoridades de Albay (al este de Filipinas) donde se encuentra el volcán Mayon, el cual meses atrás ha expulsado toneladas de material volcánico, provocando riadas de barro y dejando incomunicadas a varias localidades.

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Cabe decir que esta vez las autoridades locales se han preparado mejor, recordemos que en 2013 el tifón Haiyan, uno de los más potentes de la historia, arrasó Filipinas: dejando 6300muertos, más de 1000 desaparecidos y 14 millones de damnificados. Esta vez la evacuación ha sido más escalonada y de manera consciente y esto ha favorecido al bajo índice de muertos. Seis aeropuertos filipinos siguen cerrados, varias regiones del centro del país se han quedado sin corriente eléctrica, a lo largo de los días se irán sumando poblaciones sin electricidad a medida que Ruby vaya avanzando por la región. Así que ya se ha iniciado el reparto de alimentos y ayuda humanitaria en la localidad de Borongan, una de las primeras en recibir la visita de Hagupit.

Filipinas es visitada cada año por 15 o 20 tifones durante la temporada lluviosa, normalmente empieza en junio y acaba en noviembre. Según la previsión de la ONU, más de treinta millones de filipinos se verán afectados por las fuertes lluvias y los fuertes vientos y un aumento considerable del nivel del mar causado por Ruby.