Actualmente las noticias por asesinatos son algo muy frecuente en nuestro día a día. Tristemente muchas personas mueren diariamente de manos de otras que deciden acabar con sus vidas; en muchas ocasiones con la excusa de algún malentendido, pero más triste resulta cuando el asesino confiesa que mata por puro placer y para sentirse bien consigo mismo.

Ese es el caso de Saílson José das Graças, un joven brasileño de tan solo 26 años de edad que ya cosecha en su ficha policial un total de 42 asesinatos confesos. El joven, en su declaración, asevera que sus víctimas preferidas eran mujeres de raza blanca, sin mostrar predilección por un rango de edad en concreto.

Anuncios
Anuncios

Saílson confiesa haber matado a .38 mujeres, 3 hombres y un bebé.

El acusado ha dicho tranquilamente que mostraba afición por asesinar, llegando a decir que ello le tranquilizaba y proporcionaba paz como si de un simple hobbie se tratara. Además de matar por placer, también confesó que en ocasiones perpetraba sus asesinatos mediante encargo.

Aunque de momento la investigación que lleva a cabo la policía brasileña lo señala como culpable de 4 muertes, la institución cree que la historia que cuenta el joven es verídica debido a que no se han encontrado contradicciones en sus declaraciones.

Debido a que muchas de las víctimas que Saílson confiesa haber asesinado no tenían expediente policial abierto, los cuerpos de seguridad han pedido la colaboración en el caso de familiares de mujeres muertas violentamente en los últimos siete años, ya hubieran sido estranguladas o apuñaladas.

Anuncios

Las declaraciones del acusado sobre su modus operandi resultan escalofriantes, pues éste estudiaba primero a la víctima y a su familia durante un período determinado de tiempo que no le llevaba más de un mes para luego enterarse de su residencia. Tras ello, entraba una madrugada en la casa y asesinaba a su objetivo, llevando siempre consigo guantes y sin llevar encima ningún tipo de documentación que lo incriminara si la perdía. Lo único que le preocupaba a este joven era la presencia de cámaras de seguridad que lo pudieran grabar entrando en la casa de sus víctimas o perpetrando el asesinato.

La personalidad frívola y calculadora del acusado sorprende a la policía debido a como relata la forma en la que realizaba los asesinatos; puesto que los que realizaba por encargo los resolvía con puñaladas y los que perpetraba por puro placer personal mediante estrangulamiento. Según el acusado los crímenes que cometía por placer propio los realizaba de esa manera ya que disfrutaba observando la mirada de agonía de sus víctimas.

La policía también ha detenido a su pareja, Cleusa Balbina, y José Messias, puesto que son sospechosos de haber sido los que encargaron el asesinato de una de las víctimas.

Aunque Saílson sabe que pasará una larga temporada entre rejas, éste ha confesado que según salga de la cárcel volverá a perpetrar nuevos asesinatos, e incluso, no se arrepiente de ninguno de los asesinatos que ha llevado a cabo.