La segunda guerra mundial y en especial Hitler, siguen dando mucho de que hablar. En esta ocasión por un descubrimiento que se ha producido en St Georgen an der Gusen, territorio que hoy pertenece a Austria y que en su tiempo perteneció al III Reich Alemán. Se detectó una radiactividad muy alta en una zona que aparentemente no debería de tenerla, una zona de difícil acceso. Las excavaciones comenzaron y después de retirar muchas capas de tierra y placas de granito que cubrían la entrada, se descubrió una enorme red de túneles y llena de indicios de su actividad por parte de los nazis.

Andreas Sulzer está a cargo de la investigación, este documentalista cree que la extensión del complejo puede alcanzar entre 75/80 hectareas de terreno, pero que hasta la fecha solo se han desenterrado las salidas a la superficie y unos muros de granito que cuentan con gran espesor.

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Se construyó aquí, ya que es una zona de facil aprovechamiento al poder aprovechar una cavidad rocosa.

Las excavaciones y los resultados de las mismas no se han hecho públicos anteriormente ya que por parte de la administración austriaca hubo extraños problemas en cuanto a la autorización para los trabajos de excavación. En concreto estos laboratorios subterraneos se sospecha que estaban conectados con el campo de concentración de Mauthausen-Gusen y la fábrica subterranea de Bergkristall, donde se fabricó el Messerschmitt Me 262, el primer caza a reacción.

Este descubrimiento puede que haga más que muchos intentos realizados por investigadores por rebatir las llamadas "Conversaciones de Farm Hall" de final de la guerra. Una vez acabado el conflicto, los científicos del régimen nazi que colaboraron en los proyectos de alto nivel, fueron llevados a esta población inglesa y sometidos a unos interrogatorios calificados como "alto secreto" y que tardaron 47 años en ver la luz.

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Las actas de aquellos interrogatorios dieron como resultado que lo científicos del III Reich nunca consiguieron fabricar un reactor nuclear.