Las cestas de mimbre ya comienzan a dejarse ver en los paisajes del norte de España. Con las lluvias del otoño aparecen las setas de temporada y los amantes de la micología y la gastronomía salen a la naturaleza para recolectar productos tan apreciados en los fogones como las setas.

Boletus edulis, níscalos, setas de cardo o senderillas son algunos de los productos más preciados que la naturaleza nos brinda en otoño. No es necesario salir al campo o al monte, ya que los puestos de los mercados disponen de buen producto para disfrutar de los peculiares sabores de setas y hongos. Además, la recolección de estos productos suele estar controlada en la mayor parte de las zonas del país y en muchos casos es necesario solicitar un permiso para su recogida.

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Se cocinan de muy diversas formas y en la mesa pueden brillar por partida doble si se acompañan de buenos vinos. En nuestro país contamos con una amplia variedad de #Vinos, de manera que las posibilidades de llevar a cabo un maridaje brillante con setas y hongos son muy elevadas.

La combinación será perfecta si la elección del vino es la correcta para acompañar a los frutos del otoño. Para lograr el maridaje es necesario tener en cuenta el tipo de seta que está en el plato y considerar algunos aspectos como el sabor, el aroma y la textura, así como la forma en que está cocinada. El maridaje no será igual si se #Cocina un salteado, que si se elabora una crema de hongos.

Para preservar el sabor de las setas y de los hongos resulta más conveniente maridar con vinos blancos o tintos que no hayan envejecido en barrica. Las setas de sabor más suave y ligero se acomodan mejor con vinos blancos, fundamentalmente elaborados con las variedades de Chardonnay o Sauvignon Blanc.

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Si tenemos en el plato el preciado boletus edulis o el níscalo, la combinación con tintos de variedades como Merlot o Pinot Noir será acertada.

La combinación perfecta es la que saca la riqueza de sabores de setas y hongos, respetando sus propiedades de aroma y sabor. En cualquier caso, la clave para que un plato nos guste se encuentra en nuestro propio paladar, ya que el placer gastronómico y los sentires están por encima de cualquier regla escrita.

  #Enoturismo