En éstos meses de verano tan calurosos quizá no apetezca tanto como en otros más gélidos, pero es un plato que se puede comer durante todo el año. La sopa de pescado es un plato gastronómico que contiene principalmente, como su nombre indica, trozos o cabezas de pescado, aunque también es habitual que contenga otros ingredientes, como pueden ser verduras o marisco. Esta sopa suele variar dependiendo del pescado autóctono de la zona. A causa de esto hay muchas sopas de pescado diferentes dependiendo del lugar del mundo en el que nos encontremos.


Es muy importante consumir pescado o sus derivados (caldo de pescado o sopa) de forma regular, ya que es un alimento que nos aportará una gran cantidad de proteínas, y nutre nuestro cerebro (ciertos pescados proporcionan una clase de grasa vital para su desarrollo), dándole también al organismo una buena y necesaria cantidad de hierro. Es recomendable consumirlo unas 2 veces por semana y muy bueno acostumbrar a nuestros hijos a su consumo desde pequeños. Además. nos aporta vitaminas A y D, fósforo y magnesio  entre otros nutrientes.

Receta de Sopa de Pescado

Ingredientes de una sopa de pescado tradicional:


- 2 cabezas de pescado preferiblemente diferentes. Deseable que sean una merluza y otra de rape
- 40 gramos de queso rallado o en polvo
- 150 gramos de fideos
- 150 gramos de cebolla picada
- 4 tomates a trozos
- 8 almendras tostadas
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- Perejil, azafrán, sal y pimienta.


Elaboración:

Freiremos alrededor de unos cinco minutos en el aceite la cebolla picada, con los trozos de tomate y perejil. Lo sazonamos con la sal y la pimienta a la vez que añadimos las cabezas de pescado y le echamos un litro y medio de agua que estará a temperatura elevada.

Ahora, durante un cuarto de hora lo cocemos a fuego fuerte y agregamos las almendras. Antes de añadirlas las machacaremos bien en un mortero, junto a unas hebras del azafrán, y tras ello, seguiremos con la cocción otro cuarto de hora  más. #Alimentos

Tras esto, colaremos el caldo y aumentaremos la temperatura del fuego un poco más, hasta alcanzar el punto de ebullición. Cuando rompa a hervir, añadiremos los fideos y los dejamos hasta que estén en su punto. A la hora de servir, espolvoreamos el queso para darle a nuestro plato el toque final.