Cuando la gente oye hablar de Coca Cola le viene a la mente Estados Unidos, pero ¿y cuando oye Fanta? Pues bien, la compañía, pese a ser comprada en los años sesenta por Coca Cola, nació en plena segunda guerra mundial. 1942 fue un año clave para el Tercer Reich, en ese año tuvo lugar la llamada "Operación Barbarroja" que acabó con el ejército rojo parando los pies al hasta entonces victorioso ejército nazi.

Los problemas para el régimen comandado por Adolf Hitler se empezaron a agravar. Los norteamericanos comenzaron a dejar de enviar a las fábricas de Coca Cola el famoso jarabe del que se compone la bebida, causando un impacto en la población alemana, que ya en aquella época compraban alrededor de cinco millones de botellas al año.

Una maniobra de marketing presentaba a la Coca Cola como un producto alemán, por lo que los soldados alemanes que fueron capturados quedaban impresionados al ver que tanto en las bases como en territorio norteamericano también se vendía la famosa bebida.

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Coca Cola Gmbh se llamaba la filial alemana, la cual en 1941 rompió relaciones con la casa madre, ¿que podían hacer con las más de cuarenta fábricas? La solución fue inventar una bebida para aprovechar las instalaciones.

Joe Knipp fue el inventor de su nombre, que proviene de "Fantasie" en alemán, estaba compuesta de fruta, pulpa de fruta, compuestos que se encontraban en la fabricación del queso, así como sacarina y fruta. El diseño de la botella y la confianza que generaba la frase "es un producto de Coca Cola Gmbh", hicieron el resto. Una vez acabada la guerra, el país empezó a reconstruirse, incluida la empresa que fabricaba "Fanta", ya que todas las fábricas fueron bombardeadas por los aliados.

En Estados Unidos se investigó si había existido una relación de apoyo al régimen nazi por parte de sus directivos, pero no solo no se encontraron evidencias, sino que fueron encontradas pruebas de protección a trabajadores que eran investigados por la Gestapo.

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Los norteamericanos en el conflicto y luego los destinados en Berlín y otras zonas de la Alemania de postguerra hicieron la mejor publicidad de la bebida. Coca Cola compraría en los años sesenta una marca que pocos saben que nació como consecuencia del cese de la producción de su propio producto.