Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, se ha mostrado crítico con dos de los máximos exponentes a favor del brexit, Boris Johnson y Nigel Farage, diciendo que ellos renuncian cuando las cosas se ponen difíciles.

"Los héroes del brexit de ayer son ahora los tristes héroes del brexit de hoy", ha dicho Juncker esta mañana en el Parlamento Europeo tras conocerse la renuncia este lunes del líder del partido británico eurófobo (UKIP), Nigel Farage, que se suma a la renuncia la semana pasada de Boris Johnson, miembro del Partido Conservador Británico -Los Tory-.

Juncker ha expresado su disconformidad que se une al enfado de otros miembros del Parlamento Europeo por la decisión tomada el pasado 23 de junio por los británicos.

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"Los patriotas no dimiten cuando las cosas se complican, ellos permanecen", ha dicho Juncker en Estrasburgo. También ha mostrado su sorpresa al comprobar que aquellos que lideraron la campaña por el brexit quieren esperar para formalizar el proceso de desconexión de la #Unión Europea. "En vez de desarrollar un plan, ellos abandonan el barco", ha dicho Juncker.

Paul Nuttall, diputado del UKIP, ha dicho a los miembros del Parlamento Europeo que "Reino Unido y Europa están unidos por geografía, cultura, historia y comercio y eso no cambiará". Y añadió, "necesitamos mantener unas negociaciones con altura de miras para conseguir el mejor acuerdo para todos".

Otros miembros del Parlamento Europeo se han mostrado más críticos. El primer ministro holandés, Mark Ruttle, ha dicho que el voto por el sí al brexit ha sido "extremadamente desafortunado", sobre todo para Reino Unido.

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"Ese país ha colapsado -política, económica, monetaria e institucionalmente- y, pasarán años antes de que se haya solucionado ese desastre".

El jefe del partido liberal en el Parlamento Europeo, Guy Verhofstadt (exprimer ministro belga) ha dicho que "Europa necesita ser reformada. Los ciudadanos europeos no están en contra de Europa, están en contra de esta Europa".

Las primeras señales del descontento del proyecto llamado Europa llegaron cuando Países Bajos y Dinamarca votaron en contra de la implantación de una Constitución Europea. Ahora, Europa se enfrenta a un nuevo desafío que consiste en atraer a los ciudadanos a un proyecto al que parece que han dado la espalda.