El pasado miércoles 4 de mayo, la Comisión Europea en el contexto de la crisis de refugiados anunciaba una nueva propuesta para reformar el Reglamento de Dublín. La propuesta consiste en activar un mecanismo de distribución automática de refugiados que se pondría en marcha si algún Estado recibe un 50% más (no hasta el 50%) de las demandas que puede asumir. Y si algún Estado no lo acata, se preveerían sanciones en dos vías.

Se trata de una propuesta que se añade al mecanismo de emergencia activado en septiembre de 2015, para repartirse entre los Estados Miembros a 160.000 asilados, en un plazo de dos años, procedentes de los países donde más llegaban, Italia y Grecia, del cual se ha logrado el 1% de lo proyectado.

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Ahora esta medida propone una nueva reforma del Reglamento de Dublín, ya que según éste, el refugiado debía solicitar asilo, en el primer país de la Unión Europea donde arribe. Aunque esto se sigue manteniendo, la novedad se encuentra en que si en un país se presentan demasiadas demandas de asilo, más del 50% de lo que puede asumir, se deberán repartir entre los demás Estados Miembros. Este es el mecanismo llamado corrector y de justicia o de contribución solidaria propuesto este miércoles. Para evitar que algunos Estados se nieguen a cumplirlo, la Comisión Europea plantea una sanción de 250.000 euros por cada refugiado que se niegue a acoger. 

Este proceso de reparto será llevado a cabo por la European Asylum Support Office (EASO) en función de el PIB de cada país, su población y el número de refugiados que ha acogido desde terceros países.

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Los 250.000 con los que se penalice a un Estado, deberá abonarse al Estado que finalmente acoja al refugiado que el anterior no ha querido acoger, y por consiguiente quedará excluido del sistema durante un año.

Por otro lado, otra novedad se encuentra en que por primera vez, se establecen advertencias a los refugiados en el sentido de que permanezcan en el país donde soliciten asilo, o donde sean reubicadas, no en varios estados a la vez. Si no lo hacen, se enfrentarían a consecuencias tales como que su solicitud se tramite de manera acelerada, lo que podría suponer menores garantías de éxito de su solicitud. Para evitar esta situación, Bruselas se está planteando ofrecer prestaciones a los refugiados.  #Unión Europea #Inmigración #Emigración