Los reiterados intentos de #Estados Unidos por forzar la firma del tratado de libre comercio, TTIP, con Europa están abriendo brechas en la negociación. El TTIP o literalmente Asociación para las Inversiones y el Comercio Trasatlántico no es un acuerdo dude libre comercio nuevo. De hecho, Estados Unidos lleva tiempo firmándolo con países de todo el mundo. El primer acuerdo TTIP lo firmó con Canadá y los Estados Unidos de México, y ya en su momento tuvo un fuerte rechazo en México y Canadá pero también por parte de sectores como los sindicatos y parte del partido Demócrata en Estados Unidos en época del primer presidente George Bush. Recientemente el presidente Obama logró la firma de un acuerdo similar con algunos de los países del Pacífico como Chile o Japón.

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Lo que llama la atención ciudadana es el secretismo que rodea estos acuerdos. Más aún si como nos transmiten desde los medios de comunicación afines nos harán a todos más ricos ¿Por qué Estados Unidos promueve acuerdos de libre comercio por todo el mundo cuando desde el primer acuerdo había una fuerte oposición dentro de los propios Estados Unidos?

Según las últimas informaciones, publicadas por el diario The Guardian, el presidente francés Hollande estaría amenazando con bloquear las negociaciones de un acuerdo que Estados Unidos está forzando para su firma a comienzos de 2017 con la #Unión Europea. Este mismo lunes el diario The Guardian publicó un documento de 248 páginas que contiene informes internos sobre el desarrollo de las negociaciones y las posturas internas de ambas partes sobre los distintos flecos del acuerdo.

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El documento, facilitado por Greenpeace, evidencia la postura inamovible de Estados Unidos y la condescendencia por parte de la Comisión Europea, liderada por un Juncker favorecedor de una fiscalidad flexible para las multinacionales, con todo lo que imponen los negociadores estadounidenses.

Un representante del gobierno francés en las negociaciones ha declarado que es un mal acuerdo para la Unión Europea que ofrece mucho a cambio de nada. Concretamente las diferencias con Francia comenzaron por la falta de protección al cine francés pues la industria de Hollywood no tendría barreras para la distribución masiva de su cinematografía en perjuicio de la lengua y cultura francesa. Más adelante estas diferencia se agrandan ante la imposición de importar transgénicos y herbicidas cancerígenos procedentes de la agricultura industrial de Estados Unidos o la llegada de medicamentos a Europa que de acuerdo con sus regulaciones no podrían ser vendidos por falta de evaluación.

Los negociadores franceses entienden que la Comisión Europea, a quien se delegó la negociación, no está realizando una labor efectiva pues se limita a aceptar lo que imponen los negociadores norteamericanos a pesar de que el TTIP no se podrá firmar hasta que los 27 parlamento europeos lo ratifiquen en sus respectivos países. #La economía hoy