En Rumanía, la ley 254 determina que cada preso que logre publicar un libro verá reducida su condena en 30 días. Solamente el pasado mes de enero podían contarse más de 100 obras en producción. Entre sus autores destacan el dirigente de un importante club de futbol y un condenado por homicidio. Los libros editados bajo esta modalidad carcelaria son más de 400.

No es que las celdas rumanas se hayan vuelto templo de musas perdidas, la iniciativa literaria de estos detenidos parece ser bien financiada desde el exterior. La gran mayoría de los presos que han publicado libros para ver reducida su pena, son personas que cumplen condena por defraudación y estafa y que disponen de capital para solventar literatura.

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El asombro público no terminó allí, se cree que las obras publicadas y encargadas, son escritas por profesores universitarios, que además de hacer de “negros” coordinan el trabajo literario de los prisioneros. A este incidente, que ya está siendo analizado por la justicia, se le suman los reclamos de alumnos que han visto como sus tesis doctorales aparecían firmadas por profesores en revistas de investigación. #Unión Europea #Arte