Cuando los principios van por delante de las imposiciones-obligaciones externas de una persona se podría definir a esa persona como “humilde”. No sé si esa es la definición que podemos encontrar en la RAE (Real Academia Española), lo cierto es que ni lo he mirado ni me importa.

Una situación similar a este es lo que le costó el puesto de ministro griego a Yanis Varoufakis. Su postura ante la propuesta de reformas que la troika obligaba a tomar al gobierno de Syriza fue tajante. No compartiendo ninguno de los términos que se deberían imponer al pueblo griego optó por abandonar la política. Sin embargo no todo queda aquí, no sólo fue la imposición austera de la troika lo que hizo que Varoufakis dimitiera, sino también la actitud del primer ministro, Alexis Tsipras; el no plantar más cara y que no pusiera en marcha el ‘Plan B’ (o ‘Plan X’, más correcto) que se le había encargado a Yanis.

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Así es cómo Yanis se salta cualquier plan B o C para llegar a la antepenúltima letra del abecedario español.

Casi un año después de que el pueblo griego optara por el cambio y eligiera al partido liderado por Alexis Tsipras para ello, Yanis Varoufakis confiesa que aconsejó a Tsipras poner en marcha un Plan X para que el país heleno no pagase los 27.000 millones de euros que Grecia debía al #BCE.

Este Plan X consistía básicamente en la introducción de una moneda paralela si Grecia no podía llegar a un acuerdo con sus acreedores sobre el nuevo rescate. Este plan hacía posible el famoso ‘Grexit’ del que tanto se habló, y fue creado cuando un grupo de seis personas se pusieron a examinar los diferentes parámetros que rodeaban a Grecia y al enfrentamiento de no cumplir sus obligaciones con el BCE.

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Además, este plan X estaba sustentado por un acuerdo con China en materia de inversión en Grecia, incluso en relación a los bonos griegos.

Yanis confesaba todo esto hace unos días, y añadió que Tsipras consideró la opción de este plan, sin embargo, el viceprimer ministro, Giannis Dragasakis, aconsejaba no llevarlo a la práctica, tal y como finalmente sucedió. Cuando Tsipras dejó de lado el plan X y accedió a las obligaciones austeras, Yanis se sintió frustrado, y tal desanimo se tradujo en su inminente dimisión.

No sabemos si fruto de esa frustración ha surgido su Movimiento Democracia en Europa 25, que nacerá el próximo 9 de febrero en Berlín, lo que sí sabemos es que Varoufakis nunca se fue del todo, no del todo por el momento. #Unión Europea #Crisis en Grecia