Cristina Porteiro Mariño es española y lleva 3 años viviendo en Bruselas. Cuenta de manera tranquila que “nunca había vivido en una ciudad en estado de alerta máxima. Lo cierto es que estos días los he vivido con cierta calma, como la mayor parte de la gente. Personalmente no me ha afectado demasiado, solo me han aplazado un partido de la liguilla de fútbol en la que juego con otros amigos porque nos cerraron el centro deportivo”, aunque su trabajo como periodista sí se ha visto incrementado.

Hace apenas unas horas se ha dado a conocer que Bruselas ha perdido cerca de 312 millones de euros durante los 6 días en los que se mantuvo el grado 4 de alerta terrorista.

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“Todo el mundo se preguntaba qué pasaría con el mercado de Navidad y con los centenares de puestos que dependen exclusivamente de la afluencia de gente durante esta temporada de fiestas. Finalmente abrirá con medidas de seguridad extraordinarias. En cuanto a la gente, el miércoles fue el primer día que se ordenó la apertura progresiva de algunas líneas de metro”.

Cristina asegura que “para los comerciantes y centros comerciales de las zonas más turística es un alivio la vuelta a la normalidad porque temían acumular más pérdidas.” #Unión Europea #Terrorismo