6 días después de la masacre vivida en París el 13-N se han identificado ya a los 129 muertos y los 221 heridos que tratan de recuperarse de sus dolencias físicas pues las mentales serán imborrables. Una de estas 129 víctimas mortales es Víctor Muñoz, un joven de 24 años, que salió la noche del viernes a celebrar un cumpleaños con sus amigos que al final se acabó convirtiendo en tragedia.

La tarde empezó para ellos como lo hace día a día para millones de jóvenes. Habían quedado en la terraza de La Belle Équipe para celebrar el cumpleaños de una amiga. No obstante, la desgracia y el infortunio se cebaron con este grupo de amigos.

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Víctor falleció, la cumpleañera recibió un estallido de bala, ha tenido que ser sometida a una operación de 20 horas y todavía sigue ingresada, mientras que a otras dos amigas han tenido que amputarles un pie y una pierna respectivamente. El resto de amigos salió ileso aunque con un recuerdo traumático de esa fatídica noche del 13-N.

El padre de Víctor, Juan Muñoz, delegado para la zona Euromediterránea de Suez ha recordado a su hijo como un joven “curioso y con una gran cantidad de proyectos”. El padre lo resumió todo en una palabra que según él describía a la perfección el carácter de su hijo que era “activo”. Son momentos realmente difíciles para una familia desgarrada por el dolor pero que se agarra a las anécdotas que habían vivido anteriormente. Juan recuerda especialmente una de un viaje a Normandía en la que Víctor preguntaba “dónde estaba el mar de verdad, el azul del Mediterráneo”.

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A estas pequeñas historias se agarra ahora una familia a la que la salvajada del viernes ha arrebatado uno de sus más preciados tesoros.

Víctor Muñoz había llegado a París con 9 años junto a su familia, aunque él siempre había sido un enamorado de su Barcelona natal, ciudad en la que se crio y de la que tenía un gran recuerdo. Además, también era un fanático del FC Barcelona. Actualmente acababa de mudarse con su novia, Alexandra, a un piso muy cerca de La Belle Équipe, y estaba a punto de obtener un diploma de la escuela de comercio. Acababa de concluir unas prácticas en una start-up y se había especializado en webmarketing y SEO (conocida como la optimización para los motores de búsqueda). Su recuerdo ya permanecerá imborrable en la memoria de su familia, de sus compañeros, de sus amigos y de millones de personas que empaticen con la barbarie ocurrida en París el pasado viernes. La escuela en la que Víctor estudió convocó este miércoles un acto para rendirle un merecido homenaje.

La historia de Víctor Muñoz y su grupo de amigos es solo una pequeña muestra del horror que han provocado los atentados del 13-N que se han cobrado la vida de 129 personas y han dejado 352 heridos según los últimos datos disponibles. A día de hoy ya se conoce la identidad de todos los fallecidos y detrás de cada uno de ellos habrá una historia permanente que permitirá que siempre queden en el recuerdo. #Unión Europea #Terrorismo #Accidentes