La #Unión Europea está haciendo frente desde hace meses con una enorme ola de inmigrantes. Per cuán difícil parece este problema, per así poco preparado eran las autoridades de los Estados miembros. Tanto Grecia, Hungría, Austria, Alemania, y recientemente Eslovenia  tratados este fenómeno con una superficialidad extraordinaria. Aunque todas las informaciones conduciendo a la aparición de un posible éxodo de este a oeste de Europa, los estados mencionados anteriormente han optado por no hacer nada, y las consecuencias eran fáciles de ver. Todos hemos sido testigos de escenas indignas de los estándares del siglo en que vivimos: campamentos ensambladas apresuró, condiciones insalubres para los refugiados, abusos cometidos por las las fuerzas de seguridad.

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          Para toda esta confusión existe un precio: las afluencia de refugiados tiene la capacidad de desencadenar un nuevo episodio en la historia de la Unión Europea. Como sabemos, Hungría cerró su frontera sur, en el centro de Europa resurgido los controles aduaneros (las autoridades dicen que son sólo medidas provisionales), a nivel social en todo el continente se siente un estado de tensión. Vemos fácilmente, fácilmente una devolución del propósito europeo: el espacio Schengen ya no es tan libre, los Estados están comenzando a repensar sus estrategias a menudo en desacuerdo con las disposiciones de la Bruselas. Este fenómeno puede conducir a la fractura del bloque europeo. Como se anunció previamente el primer ministro eslovaco Miro Cerar, no hay medidas concretas adoptadas lo antes corremos el riesgo de nos despertamos en una Europa política y administrativa desmenuzado, lejos del ideal soñado de sus fundadores.

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          Creo que es imperdonable la manera en que se ha gestionado este fenómeno. Y las disculpas no resuelve nada. El potencial de drenaje del flujo de los refugiados es, sólo que sin un plan de acción coordinado a nivel europeo, la situación actual continuará en los próximos meses, tal vez en muchos años. Este tipo de grandes eventos son aquellos que pruebas las eficiencia del modelo desarrollo y cooperación elegidos. Y las autoridades de Bruselas han fallado esta prueba. Queda por ver si los países europeos sucederá llegar a un consenso para la gestión eficaz de la crisis. Sería una oportunidad de toda Europa para demostrar a la historia todos aquellos principios básicos: la unidad, la cooperación intergubernamental, la solidaridad y por último, pero no menos importante, cierta empatía por los pueblos oprimidos. #Inmigración