En los círculos gubernamentales de la élite rusa se ha iniciado un verdadero pánico. Bélgica, seguida de Francia y Austria, han embargado las propiedades estatales y los activos rusos en sus países. La medida se aplicó a la inmobiliaria, las cuentas corrientes y las deudas y ganancias de las empresas públicas rusas, sus bancos y entidades de representación, dejando a salvo los organismos diplomáticos y las empresas privadas. Y no se trata del endurecimiento de las sanciones impuestas por la UE a Rusia por su invasión de Ucrania y anexión de Crimea. Se trata de una simple regla universal: las deudas, hay que pagarlas.


Recordemos, en julio del año pasado, después de casi una década de litigios de la gigante petrolera rusa Yukos contra la Federación Rusa, el Arbitraje de La Haya decidió que Rusia había violado la Carta Europea de la Energía: la quiebra de Yukos se llevó a cabo en el interés del Estado y la venta de activos de la empresa se consideró la expropiación ilegal. Según el tribunal, Moscú debe pagar a las víctimas 50.000 millones de dolares (los demandantes exigieron $ 100.000 millones) y hacerse cargo de las costas judiciales de $ 65 millones. Además, el Tribunal de los Derechos Humanos de Estrasburgo ha condenado a Rusia a recompensar a los accionistas de Yucos unos 1.860 millones de dolares. Rusia se negó a reconocer los veredictos de las cortes europeas.


En enero el plazo del pago voluntario se expiró sin que la Federación Rusa haya ingresado un céntimo a los demandantes y se empezaron a aplicar los intereses por demora, con lo cual la multimillonaria #Deuda se incrementó aun más. Ante la negativa de Moscú los exaccionistas de Yukos han presentado las demandas del cumplimiento de la sentencia del Tribunal de la Haya en en las cortes europeas y estadounidenses. Tres de los países han aplicado la medida ya, tal y como requiere el derecho internacional.


¿Cuál ha sido la reacción de Moscú? La protesta e indignación. El embajador belga fue llamado al Ministerio de Asuntos Exteriores ruso donde ha sido avisado que Rusia está dispuesta a tomar medidas análogas respecto a los activos belgas como respuesta a las de su país. En su comunicado de ayer el Ministerio ha declarado que considera el embargo de los activos rusos una "grave violación de las normas del derecho internacional" y prometió que va a poner el asunto en las manos de los mejores abogados.


El Vicepresidente de la petrolera estatal Rosneft ha sido menos diplomático y llamo la decisión de Bélgica una grosería. "Cuanto más pequeño sea el país, más se necesita una manifestación de su grandeza, en el marco de los valores impuestos por sus propietarios titulares. Creo que los siguientes serán Dinamarca, Mónaco, Andorra. Si Bélgica ha decidido recibir indemnización de Rusia, entonces primero tiene que ganar la guerra" - sugirió el representante de Rosneft.
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