La #Unión Europea celebró este lunes en Luxemburgo una reunión extraordinaria a raíz de la muerte de más de 1.000 inmigrantes ilegales los pasados días. Este jueves se realizará una cumbre en Bruselas con los jefes de Estado y Gobierno, a pedido de Matteo Renzi, primer ministro italiano, para continuar con lo propuesto.

Como preludio, durante la cita del lunes los mandatarios convinieron un plan de 10 puntos principales. En primer lugar han acordado aumentar los recursos de la Agencia Europea para la Gestión de la Cooperación Operativa en las Fronteras Exteriores (Frontex) y también ampliar su área de operaciones. Habrá mayor cantidad de medios navales y aéreos para controlar las fronteras. Hasta la fecha la Unión Europea destinaba 3 millones de euros mensuales a este objetivo. Originariamente se proponía duplicar la cifra pero aún no se ha llegado a un acuerdo monetario específico.

Dentro de los ítems redactados a última hora de la tarde se hace especial mención a la lucha contra los traficantes de personas. Para lograrlo, los jefes de estado se comprometen en capturar y destruir inmediatamente las embarcaciones utilizadas para tal fin. Así mismo misiones civiles y militares trabajarán para terminar con la financiación de las bandas y evitar que adquieran barcos para estas acciones. Específicamente el acuerdo es el de destruir en el momento del buque siniestrado.

Un inciso garantiza la toma de huellas dactilares a todos los inmigrantes y establece un programa para regresar cuanto antes a los migrantes irregulares. Este punto es uno de los más controvertidos ya que repatriarlos “es otra manera de matarlos” afirmó la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad italiana Federica Mogherini.

Italia aprovechó la reunión para solicitar más fondos mientras que Reino Unido aboga por que estos temas sean tratados en los países de origen. Dentro de la Comunidad existen marcadas diferencias de criterios para abordar el tema de la #Inmigración ilegal. Por un lado los países del sur que reciben a los migrantes sin documentación que llegan por mar o tierra. Para los países del norte el tema se centra en el asilo político que los expatriados solicitan en ese territorio.

El plan propone enviar y reforzar oficiales en el norte de África para investigar los flujos migratorios. El objetivo principal será el de vigilar y no el de rescatar para evitar que la acción humanitaria provoque un “efecto llamada”.

Durante la reunión también se acordó el número de refugiados que los países europeos quieren aceptar voluntariamente. Durante el 2014, la UE recibió 7.500 demandantes de asilo, mientras que Estados Unidos acogió a más de 57.000 personas.

Aunque la decisión final no ha sido aprobada, los ministros de Exteriores abordaron el tema de Libia. La mayoría de los países apoyan una misión militar en la zona. El servicio diplomático europeo ha propuesto un control en la seguridad interna, la supervisión del alto el fuego y el refuerzo de las fronteras para impedir la partida de buques hacia las costas europeas que resulten sospechosos.