La reforma escolar y los intentos por modificar condiciones de exámenes y asignaturas están resultando infructuosos. El 23,5% de los jóvenes españoles deja los estudios apenas termina la ESO, muchos sin siquiera graduarse.

El dato no es necesariamente negativo ya que se ha  mejorado 8 puntos en 10 años, pero otros países de la región han podido progresar aún más. Tal es el caso de Malta que tiene un 20,9% de deserción escolar y años atrás lideraba la tabla o Portugal con un 19,2%. Francia es el país europeo con menor índice de abandono escolar, un 9,7% al igual que Estonia.

No es la primera vez que España está primera en la lista, datos similares se repitieron durante el 2011 y 2012. Los especialistas aseguran que el abandono escolar se inicia en primaria y para los 19 años se vuelve irreversible.

Detrás de esta deserción hay tantos motivos sociales como gubernamentales. Algunos expertos señalan como efecto negativo una tasa muy alta de suspenso en la enseñanza obligatoria.

No todo el panorama es negro, España supera la media de la Unión Europea en el porcentaje de jóvenes entre 30 y 34 años que han completado la #Educación universitaria. Un 40,7% frente al 36,8% del promedio europeo.