Los parlamentarios del partido "Rodina" ("Patria") han presentado en el Parlamento de la Federación Rusa (Duma) el proyecto de la petición a la ONU de revisar el funcionamiento del Tribunal Internacional de la Haya que, en su opinión, se ha convertido en un mecanismo de persecución y represión en lugar de ser un órgano de la justicia universal. La petición ha sido apoyada por el Comité de los Asuntos Exteriores del Parlamento ruso y en breve será presentada para su aprobación por los diputados y su remisión a la ONU.

Ya es el segundo intento de la Duma de deshacerse de esa institución. Por primera vez, los diputados rusos lo exigían en el año 2006 cuando el dictador yugoslavo Slobodan Milóshevich había sido prosesado por el Tribunal Penal Internacional acusado de los crímenes de guerra, contra la humanidad y genocidio, pero murió en su celda antes de que el Tribunal llegase a decidir su condena. Antes de su fallecimiento Milóshevich solicitó su traslado a Rusia para el tratamiento médico pero su petición ha sido denegada por el Tribunal que, a la vez, le ofreció la asistencia sanitaria en la Haya. El ministro de asuntos exteriores ruso Sergey Lavrov ha expresado entonces la indignación del Gobierno ruso ante la actuación "inhumana" del Tribunal Penal de la ONU y en nombre de la Federación Rusa exigió el desmembramiento de ese órgano de justicia internacional.

Los autores del proyecto de la petición presentada ahora en el Parlamento ruso hacen hincapié en el perjuicio contra los serbios que, en su opinión, tiene lugar en los procesos del Tribunal de la Haya sobre los crímenes de la Guerra de los Balcanes. En el documento pendiente de la aprobación de la Duma se menciona que desde el inicio del funcionamiento del Tribunal en 1993, la mayoría de las personas perseguidas por ese organismo eran los serbios, que de los 19 detenidos que murieron durante la investigación, los 16 eran serbios y que varios de ellos, como el mismo Slobodan Milóshevich, han muerto en la circunstancias sospechosas y sin que su culpa nunca haya sido comprobada.

La profesora de la Universidad Estatal de las Relaciones Internacionales Elena Ponomareva también considera que los árbitros del Tribunal de la Haya toman las decisiones a favor de un solo jugador - los Estados Unidos. Según sus declaraciones, los procesos contra los líderes de la antigua Yugoslavia demuestran la subjetividad del Tribunal y no se pueden considerar justas. Muchas cosas que pasan en los Balcanes, según la profesora, se reflejan luego en la realidad rusa. Así, los acontecimientos del año 2000 se repitieron en una serie de las "revoluciones de colores" en todo el territorio postsoviético y las atrocidades del conflicto yugoslavo hoy día se repiten de forma exagerada en el este de Ucrania. Por lo tanto, la actividad actual del Tribunal de la Haya se puede considerar como elaboración del modelo que en un futuro próximo se pueda utilizar para juzgar y condenar a los rusos. "En la situación actual en el mundo la institución semejante es inútil e innecesaria y por lo tanto debe ser deshabilitada", - concluyen la profesora y los parlamentarios rusos.