Hace ya años que los mercados tienen un ojo puesto en la difícil situación que vive Grecia desde el estallido de la #Crisis económica por allá 2008, pero en estos últimos días la atención se ha multiplicado. El país heleno vuelve a vivir un escenario extremadamente delicado que, muy probablemente, terminará en un adelanto electoral con un futuro muy incierto. Todo comenzó después de que el primer ministro griego, el conservador Andonis Samarás, anunciara el pasado lunes el adelanto de las elecciones presidenciales para elegir al nuevo presidente de la República. Se trata de una votación que debe superar tres sesiones parlamentarias distintas (la primera de todas será este miércoles 17 de diciembre) y en caso de no llegar a un acuerdo de dos tercios se convocarían elecciones generales anticipadas.

Anuncios
Anuncios

El adelanto electoral parece casi seguro. Samarás necesita reunir 200 votos para el candidato de su partido -Stavros Dimas, exministro griego y excomisario europeo- y la coalición gubernamental entre conservadores y socialdemócratas sólo suma 155. Varios grupos de la oposición ya han rechazado la opción de Dimas, entre ellos el partido de ultraizquierda Syriza, segundo grupo del país con 71 escaños y que ya ha dejado claro que quieren una convocatoria de elecciones para así poder gobernar ellos. En caso de elecciones generales, que se celebrarían probablemente a principios de febrero de 2015, todos los sondeos le dan a Syriza una ventaja que oscila entre los 4 y los 11 puntos respecto a los conservadores de Nueva Democracia.

¿Pero quién es Syriza? Si la situación de Grecia se comparase con España, este partido tendría muchas similitudes con Podemos.

Anuncios

Aunque la formación griega se presentó por primera vez a una elecciones en 2004, no ha sido hasta 2012 que ha obtenido una gran repercusión, llegando a multiplicar por más de 5 sus resultados. Entre sus propuestas, muchas coinciden con las de la formación de Pablo Iglesias: reestructuración de la deuda y posibilidad de abandonar el euro. Por otro lado, Iglesias y el líder de Syriza, Alexis Tsipras, ya acordaron el pasado junio la coordinación de varias acciones entre varios partidos dentro del Parlamento Europeo.

Es precisamente el favoritismo de Syriza y sus propuestas económicas las que ha instalado el pánico en la bolsa griega. Este mismo martes, un día después de anunciarse el adelanto de las elecciones presidenciales, la Bolsa de Atenas cayó un 12,7%, la peor jornada registrada desde 1987. Los más castigados fueron los principales bancos del país, entre ellos dos de los más importantes: el Piraeus Bank (con una caída del 17%) y el National Bank of Greece (que perdió un 14%). La situación, lejos de mejorar, ha ido empeorando hasta hoy: la prima de riesgo se ha disparado hasta los 855 puntos (la semana pasada estaba en 639 puntos) y la bolsa ha vuelto a caer, esta vez un 7,35%, y terminar la jornada en 827,98 puntos.

Los efectos llegaron también a España, hasta el punto de que el IBEX 35 se dejó 3,2% el pasado martes. Preocupa el 'efecto contagio' que pueda suponer una victoria de Syriza y el impulso que podría tener Podemos de cara al 2015, año electoral. De momento, la agencia de calificación Fitch ha avisado que "existe el riesgo de que el próximo Gobierno esté menos comprometido con los ajustes económicos y fiscales que todavía restan por hacer" y Standard&Poors prevé que el valor de las empresas españolas podría sufrir cambios ante el auge de Podemos.