El jueves pasado, el Parlamento Europeo ha votado a favor de la disolución de #Google: un gesto simbólico que ha supuesto un nuevo golpe al atolladero que dura desde hace cuatro años entre Bruselas y el gigante de la búsqueda estadounidense. En un desafío directo a Google, los miembros del Parlamento Europeo reunidos en Estrasburgo han aprobado la decisión de la #Unión Europea de ordenar a los motores de búsqueda, la distinción entre servicios comerciales y de negocios.

Aunque Google no se menciona directamente en la propuesta, el gigante de la búsqueda californiano es claramente el objetivo. La decisión fue aprobada con 384 votos a favor y sólo 174 en contra.

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El Parlamento Europeo no tiene el poder de ordenar la disolución de Google, pero la jugada, presentada por dos legisladores sénior, es una otra señal que el estado de ánimo europeo hacia la sociedad estadounidense se ha endurecido. Google es una fuente creciente de preocupación para los funcionarios europeos en temas como la privacidad y la protección de los editores nacionales.

Desde el 2010, Google ha sido al centro de una investigación realizada por la Comisión Europea después de las quejas según las que su motor de búsqueda, el más grande del mundo, estaba excluyendo los competidores europeos. Google y Bruselas también se chocaron por el llamado "derecho al olvido"; el año pasado, el tribunal de la Unión Europea ha replicado que la gente tiene el derecho de pedir a los motores de búsqueda de eliminar resultados que les involucran, después de un cierto período.

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En un nuevo ataque contra Google, el miércoles pasado, los defensores de la privacidad de la Unión Europea han publicado orientaciones que llaman la sociedad sobre la cuestión de la aplicación de la regla del "derecho al olvido" a todos los resultados de búsqueda.

El nuevo comisario de la competencia, la danesa Margrethe Vestager, ha dicho de querer examinar el asunto con mayor precisión, pero la presión del Parlamento Europeo para querer cerrar de prisa el asunto la empuja a actuar rápidamente. En las últimas semanas, el predecesor de Vestager, Joaquín Almunia, ha criticado duramente la respuesta "irracional" de los políticos europeos a la investigación de Google desde Bruselas. Google y Almunia han hecho tres intentos para aclarar la controversia, sino cada vez la intensa presión de los gobiernos nacionales, de los rivales de Internet y de los defensores de la privacidad han abortado todos los esfuerzos.