Un proverbio italiano muy popular dice: "dos sacristanes en una Iglesia no pueden estar" Esto sucede porque, según la sabiduría infalible de los proverbios, las dos figuras tendrían las mismas tareas y se pisarían los pies. Esto sucede un poco en todos los campos y no escapan a esta regla, incluso aquellos que representan los primeros ministros de la Iglesia, o sea los Papas. Como se sabe, actualmente tenemos dos Papas, aunque uno "in pectore" porque dimisionario, el alemán Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, y el argentino Jorge Mario Bergoglio, ahora #Papa Francisco. Los dos tienen diferentes formas de ver la realidad, sino también de relacionarse con los fieles.

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Encarnan perfectamente sus orígenes: más frío y conformista el primero, más sanguíneo y dinámico el segundo. Y esto implica visiones incluso radicalmente opuestas sobre cómo actuar, y por esta razón se ha consumido un primer evidente e inevitable choque entre los dos.

Punto de vista diferente sobre el matrimonio

Como se sabe, Papa Francisco no ha abierto al matrimonio gay como muchos esperaban, remachando el hecho que el único matrimonio reconocido es el entre un hombre y una mujer. Pero ha abierto a la Eucaristía para los divorciados que se casaron de nuevo. Y aquí es que el Papa Ratzinger, según el cotidiano italiano el "Giornale", entró en el debate republicando un su ensayo escrito en el 1972, donde hablaba de "matrimonio indisoluble". A través de este documento, Benedicto remarca la cuestión de la indisolubilidad del matrimonio, en el que abría a la readmisión, reformulando, sin embargo, esas conclusiones y remachando lo expresado cuando era Papa: la inviolabilidad de la doctrina sobre la indisolubilidad del matrimonio.

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Por lo tanto no es realmente un choque evidente y abierto, pero la coincidencia de la publicación es muy obvia. Veremos si tendremos otras intervenciones indirectas. Lo que es cierto es que hay un cierto descontento dentro del #Vaticano, hasta el punto que avanzaron, por esta razón, así como por la manera de exponerse del Papa entre la multitud, los peligros de un ataque.