El día 18 de noviembre de la ciudad de Yiwu, en el este de China, partió un tren de carga que tiene que cruzar todo Asia central y Europa, y el día 8 de diciembre, llegar a Madrid. La trayectoria de unos 13.000 kilómetros es la más larga de todas las líneas ferroviarias existentes. La apertura de esta ruta forma parte de un ambicioso plan de apoyo estatal para la infraestructura y logística. Las autoridades chinas invirtieron miles de millones de dólares para mejorar el transporte y el suministro de la energía en el marco del proyecto con el título altisonante "Nueva Ruta de la Seda". Igual que la ruta legendaria, la nueva pasa por Kazajstán, que también ha invertido varios miles de millones en la mejora de las infraestructuras, para reducir aún más el tiempo de viaje.

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Partiendo de Yiwu, un gran centro comercial donde se compra y se vende la inmensa variedad de artículos producidos en las fábricas chinas, la nueva ruta de carga pasa cerca de Chongsin, donde los almacenes están atiborrados esperando el envío de ordenadores Hewlett Packard y productos de Apple, que produce su contratista Foxconn. En 2011 ya se abrió una ruta directa desde Chongsin a Duisburg, Alemania. De esta manera, China planea obtener gradualmente la independencia en el sector del transporte terrestre, donde ahora tienen el protagonismo las empresas occidentales.

La entrega de mercancías por mar es mucho más barata que por el transporte ferroviario pero con la nueva ubicación de las fábricas chinas en todo el país, el tiempo de la llegada de los buques se ha incrementado y alcanza hasta 60 días (toda una eternidad en el caso de la entrega del nuevo iPad), sin embargo, el tren llega a su destino en dos o tres semanas.

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La revista "The Economist" señala que el nuevo proyecto también está vinculado con la creciente demanda en China de los objetos de lujo europeos que pueden ser transportados en la dirección opuesta.

Los proyectos de infraestructura del gobierno chino, a veces, adquieren una escala verdaderamente colosal. Por ejemplo, en mayo la prensa escribió sobre una propuesta técnica que parece ser más del género de ciencia ficción, para la construcción de un largo túnel en el fondo del Océano Pacífico que, según sus creadores, permitiría llegar a los EE.UU. en tren en sólo dos días. ¿Y quién sabe si en un futuro no se haga realidad como muchas otras ideas que a nuestros antepasados parecían sólo fantasías?