A partir de una columna de opinión que apareció la semana pasada en el Financial Times, firmada por un tal Robert Hannigan, miembro de la Agencia de Espionaje Británica dedicada a Internet y comercio electrónico, la noticia de que los "ciber-yihadistas" estaban utilizando las #Redes Sociales de Internet "peligrosamente" para reclutar adeptos, comunicarse y planificar actos de #Terrorismo se conoció en todo el mundo.

Hannigan pide directamente a empresas como Twiter, Google, Yahoo y Youtube que refuercen sus medidas de seguridad para impedir que cuentas y mensajes provenientes de Estado islámico, Al Qaida y de otros grupos terroristas no puedan tener acceso o filtrarse en la red de Internet.

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También el reclamo del funcionario londinense hacía mención a otras empresas de Internet menos conocidas como la soviética Vkontakte.

En concreto, según la denuncia inglesa, el Estado Islámico envió unos 40.000 "tuits" (mensajes de menos de 140 caracteres que se emplean para comunicarse en la red social Twitter) cuando preparaban la invasión a la ciudad de Mosul, en Iraq. Estos mensajes se estarían enviando desde territorio donde se entrena o está instalado el "yihadismo" y lo harían expertos en redes sociales mediante un "encriptados" mensajes. En lo que a Youtube respecta sigue siendo escandaloso que se publiquen y retransmitan al mundo entero decapitaciones u otras ejecuciones sangrientas por parte de grupos terroristas para amenazar y amedrentar impunemente aprovechando el anonimato que permiten las redes sociales de Internet.

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El problema es complicado porque la utilización de Internet y de las redes sociales, en principio, está basada en principios constitucionales y legislados por leyes democráticas occidentales, y aquí no estamos hablando de usuarios que pertenezcan a este mundo occidental y que por lo tanto respeten estas leyes y principios. Las grandes empresas de Internet, afincadas en su gran mayoría en los Estados Unidos como Microsoft, entienden el problema pero se resisten a modificar las estructuras con las cuales están organizadas las redes sociales porque, según afirman los expertos, atentaría contra la libertad de expresión y el respeto por la privacidad de los usuarios.

Más allá de esta noticia puntual estamos frente a un debate social y político muy importante, y todavía pendiente, sobre las nuevas tecnologías informáticas y el uso correcto de las mismas en naciones civilizadas, se entiende, y en un mundo globalizado donde lo primero que debe respetarse son los derechos de los usuarios.