Desde que este personaje es presidente de gobierno y con la excusa de una pesada herencia de la crisis que “ heredaron” del PSOE, la pobreza crónica es ya de más de 3 millones de personas, el desempleo no es que baje sino que son centenares de miles de personas las que abandonan suelo español ante la imposibilidad de trabajar.

Basta mirar un solo colectivo inmigrante, Ecuador, que a finales del 2009 sumaban mas de 850 mil y ahora apenas si pasan los 320 mil, sin sumar el resto de comunidades latinas que también han abandonado España. Es evidente que a eso hay que sumar las decenas de miles de españoles que la actual coyuntura expulsa del sistema.

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En pocas palabras el estado de bienestar español se ha ido al traste, con un solo ejemplo queda demostrado, la media del pensionista español ya supera a la media del asalariado español, los jubilados cobran una media de 950 euros.

No se necesita ser muy listo para imaginar que en un futuro cercano las arcas de la Seguridad Social no dispongan de liquidez suficiente para hacer frente a las mismas dado que las salidas superarán a las entradas, provocadas por una baja de salarios que ya se notan hoy.

Rajoy y su política actual lo que sí están haciendo y a conciencia es liquidar la sociedad de consumo y cargándose el estado de bienestar, la ecuación es muy sencilla, cuanto menos ganas menos gastas, sobre todo en la clase obrera.

Las marcas blancas ganan terreno, el parque automotor se envejece y las cifras de victimas en carretera luego de muchos años aumenta, consecuencia de la falta de mantenimiento o de efectuar reparaciones por cuenta propia.

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O por no tener neumáticos en condiciones, en fin, que la falta de dinero provoca eso y más.

Podemos sumar además la cifra de ejecuciones hipotecarias en el primer trimestre del año fue de 9.464, otra muestra que los desalojos continúan y continuarán sin que el gobierno haga nada, pero, si se tratase de la banca, seguramente inyectaría ríos de euros para evitar más caídas. Pero su pueblo si se queda en la calle, no pasa nada, a fin de cuentas los principales medios de comunicaciones ni mención que hacen de ello.

Ya no interesa que miles de familias vayan a la calle, ni que el desempleo descienda a costa de que España pierda población aunque eso le sirva al gobierno para mostrar cifras de paripé al mundo.

Los que aquí vivimos o sobrevivimos soportamos a diario recortes en educación, en servicios, en pérdida de conquistas sociales, en un continuo deterioro de derechos laborales, sobre todo de pérdida de poder adquisitivo, de contemplar cómo el futuro de nuestros hijos, aún con título universitario es de poco más de un mileurista.

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Rajoy no gobierna mirando al futuro, sino mirando la forma de favorecer a su entorno inmediato, alimentando las grandes fortunas, mirando hacia otro lado en la evasión fiscal y de los fraudes a la Seguridad Social.

Conocedor de que la economía sumergida sobrepasa los 200 mil millones de euros, eso sin sumar la cifra publicada los los empleados de hacienda, en el caso de la prostitución, por tanto hace la vista gorda en nada más ni nada menos que 240 mil millones de euros.

Podríamos sumar aún más por que tampoco es novedad para nadie las decenas de miles de contenedores que entran por los puertos también en economía sumergida.

De estas noticias ni de estas cosas hablan los medios de Rajoy, ni sus ministros, no interesa hablar de la realidad, de ser por una vez sinceros, de poner las cartas encima de la mesa y dejar de maquillar la situación.

Rajoy se esmera en complacer a Merkel, en demostrar al resto de sus socios europeos una engañosa realidad, con cifras de desempleo que chocan con una población empobrecida, cada vez más a merced de inescrupulosos empresarios los cuales cada vez tienen más poder y menos obligaciones.

Esa sí es la España de Rajoy, la del desempleo, la del favoritismo a las grandes fortunas, la de las grandes desigualdades, la de injusticias sociales, la de condenas a millones de personas a la pobreza crónica.

Pero de eso sus medios no hacen mención. #Mariano Rajoy