Ayer me encontré con una curiosa noticia en el periódico La Vanguardia (8/6/2014)

"La población extranjera en Barcelona disminuyó en 12.469 personas el último año

La lectura del padrón municipal a 1 de enero del 2014 indica que un 16'7% del total de habitantes de la capital catalana no tienen nacionalidad española"

Lo que llama la atención es que estas cifras confirman lo que venía percibiendo desde hace rato. Barcelona es una ciudad que atrae a muchos extranjeros y esto es una medalla de honor para la ciudad. Si aproximadamente uno de cada 6 habitantes es ciudadano extranjero, a lo que se deberían sumar los nacionalizados españoles (pero nacidos en el extranjero), entonces estamos hablando de una cifra aún superior.

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Y no solo eso. Si consideramos que la mayoría de los inmigrantes están en plena vida laboral y que la proporción de jubilados en la población autóctona es superior a los inmigrantes, entonces podemos afirmar que el peso relativo de la masa laboral inmigrante es aun mayor de la que se habla en el artículo.

Pues bien, que tiene que ver todo esto con el proceso de " Consulta", o Referéndum sobre el futuro de #Cataluña (programado para el día 9 de Noviembre). Pues, en primer lugar, el Nacionalismo Catalán ha puesto como bandera el uso exclusivo de la lengua Catalana como parte de su mensaje. Está en su derecho, pero esto implica que millones de ciudadanos que no dominan, no conocen o consideran que con el conocimiento del castellano alcanza para formar parte de este país quedan excluidos.

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Pues, si la respuesta es que aprendan la "lengua local", entonces estamos ante un intento de no reconocer una realidad social o intentar cambiarla sin dialogo. En otras palabras, exclusión.

En este contexto, mi experiencia muestra que la gran mayoría de la masa de inmigrantes es castellano parlante. Sea el motivo que sea, es una realidad que no se puede negar. En otras palabras, si el nacionalismo Catalán insiste en el uso exclusivo del Catalán, es que implícitamente no está interesado en la inclusión de la masa inmigratoria en el proceso del "Derecho a Decidir", o por lo menos no le interesa dialogar con esta. Otra vez, obligar a cambiar de lengua es una respuesta demasiado fácil y simplista.

Ahora, viendo las cifras de la masa inmigratoria, no me cierran las cifras . Partiendo de la premisa que lo que tienen en mente las corrientes nacionalistas no es crear un clima en el cual el inmigrante se sienta incomodo ( supongo que todo lo contrario ) por no dominar la lengua local entonces. Si un porcentaje importante de la mano de obra en Cataluña es inmigrante, ¿cómo funcionará una futura Catalunya "Independiente"? ¿Cómo compaginara el uso de una lengua con la cultura y el bagaje de un alto porcentaje de su población?

Realmente no lo entiendo. ¿Dependencia o Independencia?