"¡La Unión Europea nos obliga a bajar los sueldos!" "¡Nos obligan a subir los impuestos!" "¡Nos obligan a...!" es algo que escuchamos a muchos gobernantes decir hoy día.

Desde mi punto de vista, es una excusa extremadamente pobre y simple. Tengo mis dudas acerca del hecho de que Bruselas decida arbitrariamente colocar unas condiciones dadas a un Gobierno. Lo lógico es que dichas condiciones sean una consecuencia de una acción anterior, y probablemente por culpa de los mismos gobernantes que le dicen al pueblo que Europa les obliga.

Pienso que estos políticos deberían aprender a asumir las consecuencias de sus propios actos y las responsabilidades que tienen como gobernantes.

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Decir "nos obligan" no sirve de nada. Explicar al pueblo la verdad de qué ha pasado en lugar de manchar más el nombre de la Unión, y por tanto aumentar el recelo de los ciudadanos hacia la misma, es lo que se debe hacer. Qué lástima que los buenos políticos, al menos en España, sean una especie en peligro de extinción, por no decir extinta.

Cuando yo escucho a un político español decir "La Unión Europea nos obliga a (lo que sea)" lo primero que hago es esperar. No sería la primera vez que dicen eso cuando es mentira, y son medidas que el partido gobernante quiere tomar. Si se demuestra que es verdad, quedaría por ver qué ha motivado a Bruselas a tomar esa decisión. Y de quién es la responsabilidad de la misma.

En España somos unos expertos en medidas políticas impopulares. El Gobierno actual ha demostrado una fuerte preferencia hacia políticas que tienden más a la época franquista que a lo que debería ser un país del siglo XXI, y todo envuelto en una red de mentiras y manipulación de la información tal que nos es casi imposible distinguir certeza de falsedad.

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No obstante, por lo general, sabemos que si la Unión Europea quiere algo, es sacarnos de la crisis para que les seamos útiles, por lo que asumimos que, dado el caso de que sea cierto que quieren que implantemos alguna política, debe haber una buena razón por detrás.

Sólo que nos gustaría que se nos dijese la verdad, para variar.