El proceso de "europeización" de España ha sido de todo menos sencillo. Prácticamente todos los sistemas del país se las han tenido que ver con las exigencias de la gran Unión Europea, lo que ha significado una total renovación política, económica y académica como sólo se había visto en el período de la Transición.

La primera renovación fue, obviamente, la política. El sistema político tuvo que ponerse al día para cumplir con las exigencias de la UE, lo que significó un cambio profundo en los sistemas ya conocidos instaurados durante la transición. Bruselas consiguió poder para actuar sobre el sistema político español, lo cual, aunque en la práctica signifique ceder algo de poder a Europa, también significa que contamos con opinión externa e influyente acerca de las políticas a las que el Gobierno decida adaptarse.

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La renovación económica fue la más significativa. La pérdida de la peseta y el valor superior del euro derivó no sólo en una inflación de los precios que no estuvo acompañada de un aumento salarial, sino que integró a España en el mercado europeo y abrió fronteras y aduanas al libre comercio entre los países integrantes de la UE. De repente, los españoles pudimos comprar y vender a los países vecinos a placer y sin problemas de aduanas, lo que, unido a las nuevas tecnologías, abrió al usuario final todo un nuevo mercado de productos que antes serían inaccesibles.

Sin embargo, los cambios en la educación fueron los más profundos. Aunque al principio sembraron el caos, la adaptación de las carreras al modelo europeo (al título de Grado) resultó en una unificación total de las enseñanzas universitarias, quedando todos los profesionales que salieron de las mismas cubiertos bajo un manto de igualdad, a diferencia de los antiguos, oscuros y complejos modelos universitarios.

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Así que, ¿ha mejorado España con su integración en la Unión Europea? Sí. Sin duda. Es obvio que ha tenido sus cosas malas, pero todo el progreso va unido a sacrificio, y no puede negarse que con un modelo estable y amparados por el resto de países, España va por buen camino hacia el futuro.