En las encuestas de opinión, una de las preguntas más repetidas y una de las solicitudes que más suele verse es el uso de palabras o ideas para definir a la Unión Europea. Veamos algunas de los que podemos usar:

· Burocracia: Un organismo tan complejo y colosal como puede ser la Unión Europea está forzado a tener y necesitar de una gran cantidad de burocracia para funcionar. Cierto es que en la mayoría de los casos, ésta es lenta e inefectiva, pero es la única manera de organizar un sistema tan intrincado como puede ser éste del que somos miembros.

Sí, es cierto que las cantidades masivas de burocracia pueden echar para atrás a cualquiera, pero en este caso, lamentablemente no hay otra forma de hacer que la UE funcione.

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· Austeridad: Probablemente una de las palabras más repetidas en estos tiempos de crisis, y que nadie engañe a nadie, por mucho que se diga que "se está saliendo", la mayor parte de la población sigue afectada por la misma. Son necesarias medidas de austeridad para ahorrar un dinero que pueda invertirse en otros fines mucho más necesarios.

Sí, es necesario que exista una gran austeridad en la UE, porque si no no podría invertirse el dinero que hace falta para ayudar a los ciudadanos.

· Unidad: La Unión debe actuar como un sólo órgano, como un solo ser, y por tanto debe haber una gran cohesión entre los distintos países que la componen para no dañar su imagen ni retrasar su tiempo de actuación en según qué materias. Europa debe hacer un esfuerzo para unir lo más posible a todos sus integrantes a fin de evitar fiascos como el fallido intento de Constitución Europea y para poder actuar con más eficiencia no sólo dentro de la misma, sino en el exterior.

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· Oportunidad: Como ciudadano español, me es imposible no ver las muchas oportunidades internacionales que tenemos como miembros de la UE. Nuestros profesionales y nuestros estudiantes tienen la oportunidad de dedicarse a lo suyo en el extranjero en igualdad de derechos o condiciones, y todos tenemos la oportunidad de encargar mercancías dentro de Europa sin preocuparnos de problemas arancelarios.

Con esas cuatro palabras, desde mi punto de vista, queda la Europa del siglo XXI definida.