A día de hoy es difícil que alguien no haya escuchado las palabras: '#influencer', 'instagramer', 'bloguer'. Y es que hace unos años nadie se imaginaba que se pudiera pasar de esperar a ver ese conjunto impactante en Kate Moss desfilando por las grandes y más prestigiosas pasarelas del mundo, a elegir comprar una prenda de Calvin Klein tan solo por vérsela puesta a Aida Domenech.

Los tiempos han cambiado, y aunque haya costado darles nombre y todavía sea difícil para algunas personas considerar esto un trabajo: los influencers vienen pisando fuerte. Y esto es algo que las marcas deben de tener en cuenta. La mayoría de los fracasos publicitarios dirigidos a jóvenes se deben a esto. Hay cifras alarmantes que señalan hasta que punto los medios de comunicación están cambiando para llegar al público joven o cómo el público joven está eligiéndolos. La mayoría de la juventud consume muy poca televisión, prefieren otro tipo de formatos, ya sea por su inmediatez o por la selección de contenidos por preferencia. Y esto es algo que los influencers saben, sobre todo en el mundo de la moda.

La población media no puede permitirse asistir a las Fashion Week, ni a todos los desfiles que se organizan a lo largo del año, por ello qué mejor modelo de nuestra marca que una persona muy accesible a la población. Pero claro, hay que tener en cuenta que no todo el público encaja con todos los influencers, aquí viene la segmentación y el saber jugar con ella. Los influencers aportan credibilidad, sus seguidores confían en ellos, por tanto, será la figura pública quien eligirá qué quiere publicar y qué no, dependiendo de sus fieles. Es, una forma de fidelización.

Fidelización, que bonito suena y qué inalcanzable parece para todas las marcas. Pues no, gracias a los influencers esto es cada día más sencillo, son personas cercanas y con las que se puede contactar fácilmente para una campaña.

En cuanto a los más famosos, internacionalmente en el mundo de la moda es difícil desbancar a Chiara Ferragni, portada de diversas revistas y con más de 7 millones de seguidores en sus redes sociales, pero si nos centramos en España, tampoco se queda corta.

De las más importantes en número de seguidores e impactos publicitarios ocasionados en España tenemos a Alexandra Pereira (@lovelypepa) y a Aida Domenech (@#dulceida), ambas presentes en la mayoría de redes sociales, desde Youtube al mundo Blog y con más de 1,3 millones de seguidores. Con estilos diferentes, pero con un gran alcance que debe tenerse en cuenta. Tampoco se deben olvidar @pau_eche, @galagonzalez, @goicoechea22, @ninauc, @riumbaumarta. Cada una de ellas referida a un público diferente.

Y este mundo influencers de moda no se centra solo en las mujeres, hay muchos nombres que suenan cuando hablamos de influencers masculinos: @princepelayo, @sergiocarvajal7, @marcforne, @sergipedrero y no son menos, porque aportan una oferta totalmente diferente.

En definitiva, las marcas de moda, se tienen que adaptar cada día más al marketing influencers, que es a día de hoy lo que más beneficios va a acarrear, no sólo económicos, si no desde el punto de vista de la fidelización. Hay que tener en cuenta que una figura pública de este tipo puede llegar a tener el doble de audiencia que un canal de televisión tradicional, no es únicamente una persona 'jugando a ser famosa'. #chiaraferragni