Noel Gallagher declaró públicamente hace poco que ya los detesta. Si bien ganarse el odio del voluble ex Oasis no es un mérito (ni es tan difícil) sus declaraciones tuvieron el efecto contrario a lo que él hubiera querido. DMA’s la prometedora banda australiana contra la que despotricaba solo recibió aún más atención, especialmente porque la razón por la que Noel los odia es por ser comparados permanentemente con Oasis a pesar de su corta trayectoria.

Suponer que su repercusión se basa solo en los comentarios, como los de Gallagher o los de NME que los enfrenta con los baby face rockers de Pretty Vicious, es ridículo. DMA’s se abre paso por sus propios méritos en una revolución silenciosa que empieza a meterla entre las bandas grandes de la actualidad.

Nacieron en un suburbio de Sydney como un trio conformado por Tommy O’Dell (vocalista), Johnny Took (guitarra) y Matt Mason (guitarra). Son, como ellos mismos dicen “tres compositores, tres amigos, tres frontmen”. A pura fuerza de talento fueron metiéndose en todas las emisoras de Oceanía y su nombre trascendió rápidamente. Entre sus primeros éxitos se encuentran la imparable balada Delete, Feels like 347 y la poderosa Laced.

Armados con solo un LP homónimo (DMA’s en 2014) la publicación de su disco Hills End en febrero de este año fue sin duda uno de los lanzamientos más interesantes en lo que va del año. Las críticas fueron excelentes. Sumando a sus éxitos ya conocidos aparecen las impecables Timeless, In the moment, Merbourne y Step up the morphine. Los singles no destacan en medio del relleno como suele suceder en los discos hoy en día sino al revés. Una obra genial, que nos promete un futuro brillante.

Las revoluciones buscan crear algo nuevo, pero para hacerlo necesitan de lo viejo. La música de DMA’s es, en palabras del propio O’Dell, un cóctel conformado por un sonido inspirado en las bandas de noise rock estadounidense Sonic Youth y DInosaur Jr. (por parte de Mason), el folk de Dylan y Springsteen (por parte de Took) y algo británico que aporta el mismo. Los resultados saltan a la vista: una exquisitez. Su sonido es, como ya se ha dicho, “nostálgico sin tener que pagarle royaties a nadie”.

Fieles a sus raíces, su look es lo más anticomercial que se puede imaginar. Parecen sacados del video Royals de Lorde. Las gorras gastadas, remeras viejas y camperas deportivas parecen estar a la orden del día. Sin embargo no parece importarles, así como ya demostraron que no les importa la opinión ajena.

Este año ya hicieron estragos en la televisión de EEUU y apuestan por más. No parecen querer dejar de tocar y salir de gira. En la segunda mitad del 2016 ya tienen planeado tocar en Australia, Inglaterra (solo cuatro días después de terminar la gira por su tierra natal) y otros países de Europa.

En fin, DMA’s comete la indiscreción de tener todo lo que hace a las grandes bandas: sonido propio, talento, estilo y hambre. Un must have en su biblioteca de música, una apuesta al futuro y una realidad despampanante. Lo que se dice una revolución.

http://es.blastingnews.com/ocio-cultura/2016/03/oasis-tiene-las-mejores-canciones-de-todo-el-reino-unido-00853791.html

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