Son pocas las personas quienes se arriesgan a emprender un camino sin planes  ni límites donde el destino es insospechado y la travesía una aventura para contar. Así ha sido la vida de Yago, sin sus amigos quienes se negaron a acompañarlo en  su aventura y lejos de su familia.

Con  sólo $700 en el bolsillo, su pequeña moto HONDA de 100cc, una carpa, 2 pantalones, 6 camisetas, algunos repuestos y una reserva de gasolina, partió Yago en busca de sus sueños después de que se dio cuenta de que los estudios no eran para él.

Su primer viaje: Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador y Panamá.

En medio de la travesía, la preocupación por conseguir el dinero que ya se acababa para poder comer y seguir llenando el tanque de su moto, hizo variados trabajos: entregó volantes, fue mesonero, pintó casas, paseó perros, vendió artesanía, helados en la playa y hasta contrabandeó ropa para poder viajar a Cuba.

A su regreso a casa se percató de que todo estaba igual en su ciudad y que él debía seguir su viaje porque ese se había convertido en un estilo de vida que no quería dejar. Esta vez Panamá, Costa Rica,  Honduras, el Salvador, México.

En cada país compra un seguro para su moto que le cuesta $10, sólo en Ecuador viaja sin seguro y justamente ahí tuvo un accidente donde casi perdió su moto, pero después de 2 días en el taller y medio recuperado del golpe que recibió en su pie izquierdo, prosigue con su viaje porque no tiene tiempo que perder. Cada país tiene sus leyes y él es un turista más, aunque no uno tradicional, sino en moto, la cual es su casa, su compañía.

Su alimento es el que consigue en esos mercados de cada país donde llega a probar la comida del lugar, aunque confiesa que le ha tocado comer pájaros, culebras e iguanas, pero su salud es perfecta porque hace lo que quiere en la vida y es FELIZ.

Aunque a veces teme a lo que pudiera pasarle en la vía, por lo general su pensamiento es positivo y cuando ha estado en peligro, siempre ha conseguido gente buena que lo ha ayudado. El clima adverso, el terreno pantanoso, la nieve, la lluvia no son obstáculos para Yago, él es un motorista y el camino es su piel.

Su vida actual, la que desea vivir por siempre es ésta, su moto, sus viajes y también dar a conocer cómo ha logrado realizar sus sueños a través de charlas y un libro que está por salir. No piensa en el amor porque eso sería un obstáculo para su estilo de vida, pero joven al fin acepta que no tiene amores en cada país, pero si aventuras.

Con su pequeña moto, poco equipaje y sin estudios previos, Ricardo Damián lleva a cuestas los conocimientos que le han dado esta nómada vida y la esperanza de llevar por el mundo entero su mensaje de amistad y de que los sueños pueden hacerse realidad. #Trabajo #Moto GP #Ciudadanos