Este sábado ha fallecido el fotógrafo Bill Cunningham (Boston, 1929) a la edad de 87 años víctima de un derrame cerebral. El fotógrafo se desempeñaba cubriendo las páginas de eventos sociales del periódico "The New York Times" y fue el precursor del "street style", disparando a gente anónima con estilo en el vestir por las calles de la gran manzana.

La carrera de Cunningham se desarrolló por más de cuarenta años de forma ininterrumpida. Sus imágenes poblaron a diario las páginas del famoso tabloide norteamericano, con acceso ilimitado a todas las altas esferas de la ciudad. Famoso por vestir siempre de la misma forma (pantalones claros y chaqueta azul Klein) arriba de su bicicleta, el fotógrafo vivía como un jesuita.

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Su piso era pequeño, poblado de una cama, una silla, un escritorio y algunas cajas donde archivaba sus imágenes y negativos.

En 1948 abandonó la Universidad de Harvard a los diecinueve años para dedicarse a la publicidad. Al poco tiempo dejó su trabajo para continuar en una tienda de sombreros, hasta que fue llamado al ejército. Tras regresar a Nueva York después de la guerra, escribió para el "Chicago Tribune". En su etapa como columnista contribuyó significativamente al periodismo de #Moda e introdujo al circuito neoyorkino a algunos creadores como Azzedine Alaïa y Jean-Paul Gaultier. Escritor también para "Tribune" y "Women's Wear Daily", en esa etapa comenzó a fotografiar la moda que veía en las calles de Nueva York. 

El año 2008 el gobierno francés a través del Ministerio de Cultura le concedió la Orden de las Artes y las Letras.

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El 2011 se estrenó un documental sobre su vida cotidiana rodada por Richard Press y Philip Gafter. Según la gente de prensa, Cunningham era no sólo de los pocos hombres con acceso a prácticamente todas las celebridades y gente corriente de Nueva York, sino también, como mencionó en su tiempo el fallecido Oscar de la Renta, sino también dueño de toda la historia visual de Nueva York de los últimos cuarenta o cincuenta años. Anna Wintour, la editora en jefe de la edición norteamericana de la revista "Vogue", confesó públicamente que todas las mujeres de Manhattan se vestían para él, para Bill Cunningham. Su humildad, la caballerosidad en sus formas y el buen trato con toda clase de personas, lo convirtieron en una auténtica celebridad. #Fotografia