Si Hugh Hefner no tenía bastante con las recientes declaraciones de sus ex-novias/conejitas Holly Madison y Kendra Wilson, entre otras, sobre su estancia en la mansión Playboy (drogas, sobornos y maltrato incluidos), llega el mazazo final.

El magnate de la mítica Playboy de 89 años, ha tenido que ceder ante la petición de su consejero delegado Scott Flanders de dejar de utilizar desnudos en su revista y es que ¿Para qué seguir si no se puede competir?

Las cifras de circulación de la publicación han caído en picado en los últimos años; la pornografía es tan accesible gracias a internet que quién iba a comprar una revista en papel para ver mujeres desnudas a excepción de algún nostálgico o coleccionista.

Anuncios
Anuncios

 ¿Y si no hay desnudos en Playboy, qué habrá?

La revista de contenido para adultos, fundada por Hefner en 1953 y cuya primera portada protagonizó una imponente Marilyn Monroe, incluye desde 1963 una sección de entrevistas por las que han pasado múltiples personalidades del siglo XX, como Fidel Castro, Malcolm X, Orson Welles, Salvador Dalí, Jean-Paul Sartre o John Lennon. En palabras de Flanders para el Times la intención es llegar a un público objetivo de 18 a 35 años, "hombres que viven en ciudades y trabajan",reforzando las entrevistas en profundidad y los reportajes.

¿Y qué pasa con las conejitas?

"La revista tendrá una imagen más moderna y limpia. Seguirá habiendo una playmate del mes, pero las fotos serán parecidas a los perfiles más atrevidos de Instagram", explicaba Cory Jones, director de contenidos de la publicación en una entrevista para el The New York Times.

Anuncios

El imperio se tambalea

La publicación ha pasado de vender 5,6 millones de ejemplares en sus inicios a los 800000 actuales. Pasada su época de mayor gloria, tras la década de los setenta comenzó la debacle y Hefner le pasó el testigo a su hija Christie, que ha sabido amasar una fortuna y crear toda una corporación incluyendo a su famoso conejito con corbata en el mundo del cine, la moda y la televisión.

Sobrevivió a competidores tan voraces como Penthouse o Hustler del "escandaloso" Larry Flynt,  pero no ha podido con el monstruo cibernético. Renovarse o morir. #Estados Unidos