Los parajes de viñedo se engalanan con joyas arquitectónicas a lo largo de toda la geografía de nuestro país. Muchas bodegas han apostado en los últimos años por sumar atractivos a su proyecto vitivinícola con la creación de instalaciones firmadas por arquitectos de renombre.

En la lista de los grandes de la arquitectura que han dejado su impronta en los viñedos de España se encuentran Frank Gehry, Norman Foster, Santiago Calatrava o Zaha Hadid. Cuatro grandes que han logrado acaparar la atención en Rioja y #Ribera del Duero no sólo de los amantes del vino, sino de los enamorados de la arquitectura.

Las bodegas cumplen con su labor de almacén y crianza de los #Vinos, pero además se erigen con belleza y poderío entre las vides.

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La antigua tradición de elaborar los vinos se lleva a cabo en espacios donde la modernidad es la principal protagonista. En esta simbiosis de vino y arquitectura aparecen grandes obras de arte.

El canadiense Frank Gehry diseñó la bodega Marqués de Riscal de La Rioja con un juego de luces y brillos que reverbera con los rayos del sol. El titanio de las placas que envuelven el edificio cuenta con los tonos asociados al mundo del vino, con un amplio despliegue de morados.

En Rioja Alavesa se encuentra la bodega Ysios, firmada por Santiago Calatrava y en la localidad de Haro, la arquitecta Zaha Hadid se ha encargado de cambiar la imagen de bodegas López de Heredia Viña Tondonia.

Muchos arquitectos realizan una ruta entre Rioja y Ribera del Duero para participar de esta singular y próspera confluencia.

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El arquitecto Norman Foster ha encabezado el proyecto para diseñar Bodegas Portia en la localidad burgalesa de Gumiel de Izán. Los visitantes se maravillan con su sala de barricas, escondida en el seno de la bodega, y en época de vendimias, su funcionalidad facilita la entrada de la uva.

Bajo la batuta del arquitecto Richad Rogers se llevó a cabo la reinterpretación de la bodega Protos de Ribera del Duero. Sin duda alguna, uno de los grandes aciertos del arquitecto fue la incorporación de las bodegas excavadas en el subsuelo de la montaña donde se levanta el castillo de Peñafiel.

Estas bodegas, que han realizado grandes inversiones para convertir sus instalaciones en verdaderas obras de arte, son un referente para el #Enoturismo en nuestro país y fuera de nuestras fronteras. Su presencia ha logrado atraer la atención de turistas de todos los continentes, originando un flujo extra de visitantes a las zonas vitivinícolas.

Algunos de estos edificios se han convertido en imagen turística por excelencia de las zonas de vino más destacadas de nuestro país.