Los tiempos en los que el porno se veía a escondidas, escondiendo películas y revistas bajo el colchón (o en carpetas con nombres tan absurdos como “reforma de la cocina”) quedó atrás. Igual que la consideración, y realidad, de que fuese cine hecho por y para hombres. No solo tenemos ya la sección femenina en la mayoría de webs y sex-shops, sino que su visionado se ha normalizado tanto que actualmente es algo más que ver con la pareja. Un juego más.

El target ya no es la cabeza masculina menos pensante, ni las escenas se limitan a encuentros interminables y donde solo se graban las partes involucradas. Desde que las mujeres tomaron partido en su disfrute y producción hay caras, cierto argumento y variedad.

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¡Se acabaron los miembros y bocas flotantes! Ya se busca la calidad, ha dejado de ser el hermano que avergüenza a la familia del Séptimo Arte e, incluso, ha revivido a los cines XXX. Pese a ello muchos, y muchas, no aceptan que son usuarios de este tipo de vídeos y no se plantean compartir estos momentos (aun hay muchos vídeos vergonzosos por la web).

Aunque las webs que almacenan estas películas están consideradas como competencia desleal, hay que reconocer que gracias a ellas se han abierto muchas mentes, en especial las femeninas, cuyo acceso anónimo ha facilitado su interés y gusto por el porno. Esto ha hecho que los datos hoy en día muestren que el 25% de la audiencia mundial de este género está compuesto por mujeres; siendo las más activas las féminas entre 18 y 24 años.

¿Y todo esto como nos afecta a nivel sentimental o real? pues según los investigadores Kevin Alderson y Marley Resch las parejas ven "cosas sucias" juntas, debatido previamente, tienden a tener relaciones sexuales más satisfactorias y prósperas.

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Mientras que aquellas parejas en las que uno de los miembros ve porno, sin que el otro lo sepa tienen niveles de satisfacción y  complicidad más bajos.

Regla nº1: La finalidad no es acabar practicando sexo. Sino estimular mental o físicamente. Por lo que si queréis aprovechar aun más la peli y aprender alguna postura o truquito, incluso una nueva práctica que desconocíamos, ver al menos la mitad del vídeo.

Regla nª2: Las comparaciones son odiosas. No os rompas una pierna intentando imitar una postura imposible o machaquéis en el gimnasio porque vuestros abdominales son son como los de la tele. No es una competición entre vosotros y los actores.

Regla nº3: Esto se hace para disfrutar. En el momento en el que uno de los espectadores no esté cómodo, mejor dejarlo. #Sexualidad