Vivimos tiempos en los que las profesiones ya no tienen fronteras, donde las circunstancias laborales son de total superviviencia, una época en la que la renovación,  innovación y emprendimiento son las aptitudes necesarias para conseguir el éxito.

De eso va este artículo, de ilusión, cambios y emprendimiento. Todo ello enfocado, por qué no, a la #Moda.

Como no puede ser de otra forma, la moda es tan extensa, con tantos aspectos y formas diferentes, que intentar abarcarlo todo en un artículo es casi imposible. Por ello hoy hemos querido delimitar un poco y hablaros sobre un sector no poco conocido, apreciado por las elites y quizás poco accesible para algunos sectores de la sociedad.

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Nos estamos refiriendo a una profesión que va mucho más allá de escoger ropa bonita para alguien. Se trata de una labor que ahonda en la psicología del cliente, descubre y supera miedos, redefine personalidades. Todo, con un claro propósito; marcar un antes y un después al utilizar el servicio de un asesor de imagen o personal shopper.

Para conocer un poco más de cerca esta profesión, hemos hablado con las responsables de ANNA, asesoria de imagen y personal shopper. Un proyecto nacido de la ilusión de dos emprendedoras amantes de la moda.

Almudena y Natalia nos desvelaron algunos de los entresijos de esta actividad. Para ellas, una de las cualidades que debe tener un buen asesor de imagen es la empatia, saber cuándo y cómo identificarse con el cliente.

Por otro lado, tener nociones en psicología es una buena herramienta de trabajo, detrás de un, "no sé qué ponerme" suele haber algo más, afirmaron nuestras asesoras.

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Para ello y siempre antes de hacer cualquier sugerencia, en ANNA, realizan una entrevista en profundidad al cliente. Preguntas personales, profesionales y de carácter social. Por ejemplo; personaje famoso favorito. Según Almudena y Natalia, es una pregunta que puede arrojar mucha información acerca de una persona.

Otra de las tareas de un buen personal shopper o asesor de imagen, es estar atento a la actualidad y a las últimas tendencias y estilos, ser bastante autodidacta y procurar mantenerse al día con todo lo referente a la moda.

En cuanto al emprendimiento, que es el caso de Almudena y Natalia. Ellas aconsejan el trabajo de contacto, hacer de tu profesión y servicio algo único, buscar la forma adecuada de diferenciarte de la competencia. Para eso, ANNA es una compañía enfocada a prestar un servicio asequible, para  un público que abarque un amplio rango enconómico, desde una ama de casa hasta una empresaria pueden gozar de la profesionalidad de estas dos emprendedoras.

De esta forma, nos hemos acercado a una profesión en la que sin duda, la recompensa al final del día, es el fantástico sentimiento de haber ayudado a otra persona a sentirse mejor con sigo misma y con la imagen que otros reciben de ella.  #Crónica Bilbao #Emprendedores