Chicos afeitados y de traje, dejad paso al hombre con mayúsculas, al portador de esa barba que hace cosquillas en las mejillas de las mujeres de este planeta. En los últimos meses ha surgido una #Moda que ha echado por tierra las etiquetas que definían la masculinidad hasta el momento. Da un giro de 360 º a la imagen que tenemos del hombre sexy. El varón que cumple con los requisitos que se expondrán a continuación, ha sido bautizado como "lumbersexual". Los iconos sexuales cambian muy a menudo y figuras irresistibles como David Beckam, catalogado como el metrosexual por excelencia, han perdido poder de atracción.


Estilo de leñador. Es el primero y más importante de los requisitos para poder pertenecer a dicho grupo. Ya que como su propio nombre indica, traducido al inglés, leñador es "lumber". Y es que estos hombres nos traen la esencia de la naturaleza al corazón de nuestras ciudades. Jeans desgastados, franela, y botas de montaña como elementos diferenciadores. Y cuadros, no debemos olvidar las camisas a cuadros.


El aspecto descuidado define esta moda, pero no nos dejemos engañar, pues su estilo requiere de muchos cuidados y detalles. Los lumbersexuales y metrosexuales tienen mucho en común y es que ambos looks requieren una inversión. Tiempo y dinero en el barbero y en complementos. A pesar de la percepción de desaliño, son un ejemplo de limpieza y cuidado físico.


Amantes de la naturaleza y romántico hasta decir basta. Manitas del hogar e impasibles ante las instrucciones de los muebles de Ikea. Deportista, si, pero lejos del "postureo" de los gimnasios urbanos. Atención amigas, son cocinillas. Serán felices con una cerveza en la mano y aún más sin comparten esa experiencia a través de su perfil de Instagram. Porque están a la última en lo que a la tecnología se refiere. Estos leñadores urbanitas han cambiado el hacha por un iPhone.


¡Ojo! Tu chico no será finalmente un lumbersexual si no luce una frondosa y sensual barba. Dispuesto a arrebatarle el puesto al metrosexual, GQ lo define así: "postureo ecologista, virilidad peluda, contacto con la naturaleza y ciertas habilidades a medio camino entre el DIY y los boy scout". Pero parece que este nuevo prototipo de hombre ha tenido una gran acogida entre las féminas del planeta. Solo queda esperar y confirmar si esta moda será pasajera y cuánto tardarán nuestros hombretones en aburrirse de la franela y el bello incontrolable.