Por mucho que hago cálculos, no me salen las cuentas cuando el Seprona asegura que, en el 2013, en la Comunidad de Madrid, fueron tan solo 53 los galgos abandonados.

Las evidencias muestran una realidad mucho más cruda. Ese año, media docena de protectoras declararon haber dado albergue a más de mil podencos y galgos. Por no hablar de la comunidad de Castilla la Mancha donde, personas que no pertenecen a ninguna asociación animalista, siguen rescatando de una muerte segura, galgos y perros de caza en general. Basta darse un paseo por las redes y si tienes cuerpo, ver las espeluznantes fotos de estos inocentes #Animales, de tan extrema crueldad, que uno llega a sentir vergüenza de su condición humana. La conclusión del Seprona es que, los galgos, son los ejemplares de caza menos maltratados. Con semejante afirmación, dan ganas hasta de dar las gracias.

Digan estos señores lo que quieran, pero la realidad, es muy diferente. Y lo afirmo sin ningún pudor. ¿Cómo se explica entonces que, decenas de asociaciones en toda España nos den cifras escalofriantes y perfectamente constatables? Galgos sin Fronteras y Galgos 112, son dos de estas asociaciones, que vienen denunciando el maltrato y el abandono de galgos y podencos que se cuentan por miles. Se han podido contabilizar más de 100 mil abandonos al año en todo el territorio español. 75 mil de estos animales, fueron encontrados en cunetas y pozos y salvajemente ahorcados. De esto pueden contarnos mucho los voluntarios de Galgos 112 que recogen, mensualmente, una media de 50.

Ojalá que, en Castilla la Mancha, una de las regiones donde más se producen estos actos de crueldad, no sigan aumentando gracias a los privilegios otorgados a los aficionados a la caza mediante la nueva ley que, también pone en riesgo la vida de personas.

Somos muchos los que deseamos que, todo aquel humano o que crea serlo y que infrinja crueldad a cualquier animal, sea debidamente castigado en la medida que merece. Una simple multa no nos conforma porque la vida, sea de quien fuere, no tiene precio. Entre todos, podemos.





#Toro de la Vega