Con un infinito dolor en mi corazón y mientras la pena se me arrincona dentro del pecho, escribo esto y mi perro, como si intuyera la tristeza en el aire, me mira con esos ojos almendrados que parecen preguntarse el porqué de tanta sinrazón. Son idénticos a los de aquel color canela, que tuvo la mala fortuna de pasar al lado de un grupo de tarados psicópatas. Famélico, triste y desnutrido; el blanco perfecto para estas hordas salvajes que, desgraciadamente, aún pululan por el mundo. Parásitos que no merecen ni el aire que respiran.

Ocurrió en Honduras, en la localidad de El Negrito, el pasado 1 de enero. Un grupo de gente, menores y adultos, entre los que se encuentra un miembro de las Fuerzas Armadas hondureñas, tras atar unos cartuchos de fuegos artificiales al lomo del indefenso perro, prenden la mecha y revientan al animal.

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Tan solo he visto uno de los fotogramas que ya empieza a moverse por las redes y que, como era de esperar, indigna a todo aquel con un ápice de humanidad. Según explican los que sí han tenido el valor de verlo, es impresionante escuchar de fondo las carcajadas de estos individuos. Qué tristeza contemplar en el fotograma el aspecto indefenso de este pobre perro, inocente de su destino, una víctima más a merced de seres cobardes que ni siquiera deberían haber nacido. Algo muy grave le está ocurriendo a esta sociedad plena de tecnología y escasa de valores, donde la VIDA importa poco. ¿Qué nos está pasando?

Lo más aberrante es que, tras este acto salvaje, considerado como falta, sólo recibirán una sanción de 70 euros y se les obligará a trabajar 40 ridículas horas realizando labores para la comunidad.

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Son muchos los hondureños que piden cárcel para estos carniceros ante el Congreso. Ni que hablar del "honorable" soldadito que, como castigo, habrá de barrer las calles. Volverá al cuartel y espero y deseo que sus compañeros le reciban como merece.

Somos muchos los que permaneceremos en la lucha para acabar con el maltrato animal, que lo tengan por seguro. Galgos torturados tras las temporadas de caza, tradiciones salvajes: tauromaquia, el lanceado #Toro de la Vega, el toro embolado y una larga y ensangrentada lista que poco a poco se irá quedando en blanco. Por la dignidad, el respeto y el derecho a la vida de todas las especies. Únetenos. #Animales