Se suele afirmar que la #Navidad es la fecha más entrañable del año porque es el momento de echar la vista atrás, de hacer listas de lo mejor y lo peor, y de esperar la llegada del nuevo año, unas fiestas en las que los buenos deseos son los protagonistas. Pero las comidas y las cenas también adquieren una importancia mayor que en el resto del año. Son momentos en los que los amigos encuentran un rato para pasarlo juntos, los compañeros se sientan a la mesa con sus jefes y, por supuesto, las familias se reúnen con esos miembros a los que poca oportunidad tienen de ver de manera habitual o que, sencillamente, viven fuera y regresan a casa para pasar estos días con sus seres queridos.

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Por lo tanto, hay que tenerlo todo a punto y con presentaciones especiales, con motivos de las fechas que nos ocupan, nada se descuida y nada queda al azar. El árbol y el Portal de Belén ya se pusieron hace días, queda que en las mesas primen los colores rojo y verde, las servilletas con decoración de abetos, Papá Noel con los renos o cualquier otro motivo característico. Menús compuestos por mariscos, pescados y carnes variadas son de lo más tradicionales, acompañados por vinos y turrones o mazapanes de postre, y las uvas para el día 31 no pueden faltar, así como champanes y cavas, a gusto del consumidor.

Fechas tradicionales en las que también lo que suele hacerse es visitar la Plaza Mayor de Madrid, con sus míticos puestos en los que mayores y pequeños se divierten a pesar del frío, gracias también a los famosos bocadillos de calamares que se pueden comer por la zona.

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También Cortylandia es parada obligada tanto para quien tiene #Niños como para quien no los tiene. Su famosa melodía, con el estribillo ya aprendido, que suena al compás de los movimientos de las figuras que cada año componen su diseño, es una de las canciones más típicas, junto con los entrañables villancicos.

También son claves los mercadillos, tanto los comerciales como los solidarios, todos tienen su encanto y muchos productos interesantes que ofrecer, algunos de ellos con puestos de gastronomía incluidos, en los que no faltan los churros con chocolate o las delicatessen más variadas elaboradas con miel, mazapán y frutos secos. Y los caramelos, sobre todo los que se lanzan en la Cabalgata de Reyes. Por último, tendremos el día en que los niños abren sus regalos, un momento más a añadir entre los esperados por todos en los días de finales de diciembre y principios de enero. Solo queda aprovechar lo que estas fiestas nos ofrecen y brindar por lo que más apetezca.