Antes que nada, por si no has leído o escuchado nada sobre el término Normcore, es un acrónimo de las palabras "normal" y "hardcore", lo que viene siendo una "dura normalidad" o como aparece en el título, y me gusta pensar a mí, es ser "peligrosamente corriente". ¿Pero de dónde sale todo esto de la normalidad y los "mom-jeans" o vaqueros de madre? Del colectivo K-Hole, una agencia de previsión de tendencias que acuñó el término en 2013 y desde entonces no se ha parado de hablar sobre él, en muchos casos de manera incorrecta.

Normcore es un encuentro con la normalidad, con lo básico, un rechazo al moderno concepto de ser único y especial.

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Quizás al leer esto nos viene a la cabeza los 90, donde la #Moda es invadida de prendas sencillas y cómodas, jeans, pelos con menos laca… una reacción a la saturación de los barrocos 80. ¿Recuerdas aquellos muchachos de Sensación de Vivir? Vivían nada menos que en Beverly Hills, y sin embargo, vestían unos sencillos vaqueros y unas camisetas que te las podrías comprar en cualquier mercadillo. ¿Y los chicos de Friends? Ese grupo de amigos que vivían en Nueva York y cuyo vestuario se reducía a pantalones oscuros, vaqueros y sencillas camisas acompañadas como mucho por un chaleco, incluida Rachel que trabajaba ni más ni menos que para Ralph Lauren. Y prefiero no seguir...porque nos pondremos nostálgicos.

Pero ser normal no tiene nada que ver con Larry David, ni sacar lo más hortera y soso que tengas en el armario.

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Va mucho más allá, es saber qué vestir dependiendo del lugar en el que estés y con quien vayas, por ejemplo, si vas a un partido de fútbol, pues no tengas ningún reparo en ponerte la camiseta que tu hermano tiene de tu equipo, seas hombre o mujer. Pero si luego tienes una importante entrevista de trabajo con unos salones negros bastará. Y es que, puedes seguir siendo cool vistiendo una simple camiseta blanca, todo es cuestión de actitud.

Así que, para aquellos que amen la moda y las últimas tendencias, vamos a aclarar unas ideas clave sobre el Normcore. Porque en la normalidad no todo vale.

- Sé tu mismo: no es solo una moda, tiene que ver más bien con la personalidad.

- Sé normal: la liberación se encuentra en no ser nada especial.

- Sé flexible: la capacidad de adaptación te lleva a la pertenencia.

- Sé elegante: la sencillez bien llevada es sinónimo de elegancia.

- Sé atemporal: lo clásico siempre está de moda y podrás ahorrar un poquito.

- Sé asexual: si se te olvida hacer la lavadora, usando prendas unisex podrás pillar prestado a tu compi de piso, a tu novio, a tu hermana...

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"DOs" por si quieres traducir todo esto en outfits:

- Pantalones cómodos, sencillos, no tienen porqué marcar tu figura (masculina o femenina), unos jeans siempre serán buena elección.

- Camisetas de algodón, ¿hay algo más natural y cómodo?, puede ser de cualquier color, pero si es blanco, mejor aún. O las típicas que te regalaba tu abuela cuando venía de un viaje del Imserso.

- El chandal… ahora es lo más, y sé que para algunas amigas (incluso para mí) esto es un sacrilegio, pero chica si vas al campo, al gym o a pasear a tu perro lo más normal, cómodo y funcional será vestir un chandal, y encima serás la más trendy.

- Zapatos de tacón solo si la ocasión lo requiere, unos salones negros, no te compliques.

- Zapatillas cómodas y sencillas, no hace falta ni que sean de marca, y nuevamente si pueden ser blancas mejor. Y si lo que te va es llevar los pies bien aireados, pues una sandalias o chanclas de toda la vida.

"DONTs" porque no hay que confundir churras con merinas:

- No es vestir como Seinfeld, ni como tu padre, ni como nuestros queridísimos protas de Friends.

- Si en su momento no te compraste las Crocs, tampoco es necesario que lo hagas ahora si no te gustan.

- Ya no se lleva eso de ser de los poquitos que fueron a ese concierto no anunciado del último cantante que está a punto de ser lo más en el panorama Indie. Ahora puedes disfrutar de las canciones pachangueras que toca la banda de turno en las fiestas de tu pueblo; y sí, además puedes bailar con deportivas.

- No es que tengamos que seguir vistiendo de marca buscando la colección más Normcore que hayan sacado, ahora puedes comprar todo en el mercadillo de tu barrio, en el chinorris de enfrente de tu casa o en el outlet más cercano.

- No es ir todo el día en chandal como el Luisma de Aída, es saber cuándo llevarlo y cuándo no, recuerda que hay que saber adaptarse al lugar, momento y compañía.

Y haciendo una última reflexión sobre todo esto de la normalidad, si os soy sincera creo que hay un cansancio generalizado de ver quien es más ratito, quién conoce a más músicos desconocidos, quién ha leído a más escritores antiguos y con historias más extrañas, quien ha visto más películas de éste o aquel director maldito, quién lleva la prenda más rara hecha a mano en no sé qué país perdido al que viajó en el último mes…

En realidad, nos encanta mezclarnos con la chusma, entendida en el buen sentido, porque ahora nosotros también podemos ser parte de ella, ¡sin vergüenza ni complejos! En el fondo buscamos ser parte de algo, pertenecer a un grupo, a un lugar, a un tiempo… y solo la empatía y la capacidad de adaptarnos nos hace integrarnos para fundirnos en la deseada masa común.