Este caso ha dado la vuelta al mundo, sí. Se trata de algo un tanto curioso, que a la vez peculiar. Resulta que una joven se ha enamorado locamente por un personaje. A sus 26 años, Afton Elain Burton pretende casarse con un hombre un tanto mayor que ella. Pero no sólo es eso, se trata de un hombre que años atrás fue noticia por sus actos de violencia. Dicha persona es Charles Manson, un tipo de persona que es capaz de tatuarse una esvástica en la frente como quien se tatúa un dragón en la espalda. Además tiene 80 años, unos cuantos más que ella. Según las palabras de la joven, dice que ese hombre "no es un mal partido". A priori, estas palabras pueden extrañar a quien las escuche, pero bueno, parece ser que en esa relación hay algo más que palabras.

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Por otra parte, hay que decir que el pasado lunes la pareja se hacía con la correspondiente licencia de matrimonio. La celebración de la boda será nada más y nada menos que en la prisión de Corcoran, en California. El motivo de que se celebre en ese lugar es porque Charles debe cumplir actualmente la cadena perpetua que se le dictó. Pese a ese gran obstáculo, la joven ha mencionado que va a estar junto a él, tanto en lo bueno como en lo malo. Por eso mismo, está bastante claro que la chica está enamorada. No obstante Charles no dispone de la posibilidad de poder acceder a la prisión condicional debido a la negación, en 2012, de la petición por su parte.

Tras descubrirse el caso, la joven habló para la prensa y dijo que si ambos se llegaban a casar podría ser de gran ayuda para el presidiario ya que le daría acceso a alguna información que le apoyara en su inocencia.

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Otro dato a destacar es que la joven Burton ya comenzó a escribirle varias cartas cuando solamente tenía 16 años. Y, además, a sus 19 años se trasladó de casa a una al lado de la prisión. Conseguían hablar todos los días y se veían los fines de semana. La familia de la joven, al enterarse de la noticia, no pudo hacer nada al respecto y se quedaron atónitos. Ya tenía la mayoría de edad y no podían intervenir en esa decisión. Esto sí que es una historia de amor y desenfreno.