Los cambios de estación afectan a nuestra piel de forma agresiva. Aunque nosotros no seamos conscientes de ello, nuestra piel tiene memoria propia y todo lo que incida sobre ella tendrá consecuencias en el futuro. Todos estos efectos actúan de forma distinta sobre nuestra piel por algunas razones, por ejemplo, no es lo mismo vivir en una ciudad como Madrid que en una ciudad como Barcelona, porque en Madrid el frío o el calor es extremo y en Barcelona el frío y el calor son húmedos. También es distinto si vives en una gran ciudad como las mencionadas antes o en un pueblo por los niveles de contaminación. Tampoco producirá los mismos efectos vivir en un lugar con clima invernal o caluroso casi todo el año. También hay que tener en cuenta nuestro tipo de piel: según sea grasa, mixta, seca, etc. soportará mejor o peor los cambios de tiempo o un clima u otro.

Normalmente la piel sufre mas cuando pasamos de un clima extremo a otro extremo, del frío al calor y viceversa. Los excesos de los meses veraniegos como la exposición al sol, falta de hidratación, mala alimentación y estilo de vida, dejan la piel destrozada, así que hay que reparar daños y darle un respiro a la piel, como recoge un estudio de la Experimental Dermatology.

Los productos mas equilibrados para cuidarnos en esta época, según los dermatólogos y los laboratorios de firmas de renombre son los siguientes: el primer paso es acabar con lo nocivo en las capas superficiales de la piel. Para ello la utilización de un exfoliante es lo mas adecuado, como por ejemplo el Cellular Mineral Face Exfoliator, que cumple este cometido de forma muy eficaz. Además de limpiar la piel, tiene un efecto hidratante. Ahora que hemos eliminado impurezas, toca regenerar la piel, la crema Eucerin Aquaphor Crema Reparadora es una fantástica opción ya que cura nuestra piel con la dosis adecuada de humedad.

Un antifatiga para revitalizar nuestros rostros, como por ejemplo el TR/5 de Matriskin, que tiene una formula muy avanzada que deja un aspecto mas lustroso casi al momento, ya que le aporta un efecto vigorizante a nuestra piel. Y por último un complemento para reforzar el tratamiento reparador y curativo de la piel es la presencia del principio activo archiconocido como la vitamina C. Dicha vitamina posee efectos paliativos contra el envejecimiento prematuro de la piel, reparándola y consiguiendo gran luminosidad.