¿Por qué motivos 100 mil olivares podrían estar en peligro de desaparecer? Las respuestas pueden ser múltiples, entre ellas se encuentra el desinterés. Pero antes de que esto suceda en Oliete, en la provincia de Teruel, un grupo de amigos ha decidido cual héroes de historieta salir al rescate de los olivares y, también, del interés. Así es que organizaron un programa online que invita a quienes quieran colaborar a apadrinar un árbol de olivos de los miles que están en situación crítica.

Desatención, movimiento del campo a la ciudad, desaparición de propietarios mayores de edad, todas estas son algunas de las principales causas que han generado el abandono de lo que en un tiempo pasado fue una fuente de ingresos económicos altamente rentable para gran parte de la región.

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Ahora, Alberto Alfonso, Adrián Martín, Pablo García-Nieto y José Alfredo convocan a participar en este rescate a través de una donación que hará posible la gestión, el mantenimiento y la cosecha de los frutos. Los interesados en apoyar esta causa tendrán su recompensa: aceite puro de oliva extraído del árbol apadrinado. Pero hay otros motivos para decir "sí" al proyecto "Apadrina un Olivo" -así se lo puede encontrar en la web-, entre ellos, ayudar a la economía local de Oliete, porque la puesta en marcha de este emprendimiento cooperativo implica nuevos puestos de trabajo. También se destaca la colaboración con el medioambiente, pues tal como son popularmente conocidos los árboles son "los pulmones del mundo", asimismo no se puede dejar de mencionar los aportes nutricionales que tanto las olivas como su aceite tienen en la dieta de las personas.

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Según se detalla, el proyecto ya ha creado cinco puestos de trabajo y se empieza con la tarea de recuperar los primeros mil 500 árboles de olivo, plantas que tienen más de 100 años en la zona. Los padrinos tendrán la posibilidad de hacer un seguimiento de su árbol elegido, a través de la aplicación, o simplemente llegándose hasta el campo.

El proyecto "Apadrina un olivo" ya cuenta con el respaldo del Ministerio de Agricultura, la fundación Telefónica y el gobierno de Aragón, entre otros. El apoyo es imprescindible para que a futuro los campos de olivo puedan recuperarse y fortalecer el desarrollo sostenible.