Ya antes del descubrimiento de América, las semillas de Chía eran muy populares entre los pobladores del centro y sur de México, Perú y Guatemala, les atribuían propiedades excepcionales que hoy en día a través de diferentes estudios se han demostrado todos los beneficios y propiedades curativas de esta minúscula semilla.

La Chía, también llamada Salvia Hispánica, es un arbusto cuyas flores dan un fruto con unas "semillitas" de color pardo o rojizo.

Entre todas las propiedades que se le atribuyen destacan las alimenticias, ya que contienen dos veces más proteínas que cualquier semilla (19-23%), y son estas proteínas de gran calidad pues se digieren y absorben fácilmente, por lo cual son apropiadas para niños(as) y adolescentes.

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Además estas proteínas son libres de gluten por lo que asimismo son aptas para personas celíacas.

Los carbohidratos que están presentes en las semillas son mayormente fibra; por cada 100 gramos de semilla hay 27.6 de fibra (cantidad diaria recomendada para la población adulta). La fibra es muy beneficiosa para la salud intestinal, mantiene el colon hidratado, aumenta el bolo fecal y de esta forma ayuda a reducir el tiempo de estancia de éste en el intestino, lo que a su vez favorece la eliminación de toxinas que perjudican la salud.

En cuanto al contenido de vitaminas y minerales se puede afirmar que es excelente, destacan con su presencia el hierro, potasio, ácidos grasos como Omega 3, calcio, boro (este mineral ayuda a fijar el calcio en los huesos), oligoelementos como el magnesio, manganeso, cobre, zinc y vitaminas como la tiamina, niacina y la riboflavina.

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Estas "semillitas" son una fuente excelente de antioxidantes que nos protegen del envejecimiento prematuro y de la oxidación celular.

Si comparamos las Chías con alimentos cotidianos se tiene los siguientes resultados:

  • 5 veces más calcio que la leche entera
  • 2 veces más proteínas que cualquier semilla
  • 2 veces la cantidad de potasio que los plátanos
  • 3 veces más antioxidante que el arándano
  • 3 veces más hierro que las espinacas
  • 7 veces más omega que el salmón

Así que, después de conocer todas estas propiedades podemos resumir que serían muy útiles para evitar, tratar y curar enfermedades tales como:

  • Estreñimiento
  • Diabetes
  • Obesidad
  • Hipercolesterolemia
  • Piel seca
  • Fatigas y decaimientos
  • Propiedades antiinflamatorias
  • Osteoporosis

En cuanto a su consumo se puede hacer de varias formas: se mezclan enteras o molidas en agua, zumos, leche, batidos, yogur, sopas o caldos una vez que estén listos para servir. Se le pueden agregar a las ensaladas, mermeladas de frutas o helados. Son diminutas semillas pero con un gran valor, ¿verdad?