A unos 1315 kilómetros por hora llegó el ejecutivo del gigante tecnológico #Google, Alan Eustace, al lanzarse desde un globo que sobrevolaba este viernes el desierto en el estado norteamericano de Nuevo México a unos 41 kilómetros de altura. Durante el salto el ejecutivo norteamericano, uno de los vicepresidentes de Google, estableció varios récords mundiales luego de romper la barrera del sonido, al viajar en caída libre durante unos cuatros minutos y medio.

El salto de Alan Eustace fue parte de un proyecto de la Corporación Paragon Space Development y su equipo Stratospheric Explorer (Explorador estratosférico) el cual por varios años ha trabajado en crear un traje espacial comercial que permitirá al hombre explorar a más de treinta kilómetros sobre la superficie de la Tierra.

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Eustace no dejó nada al azar, menos cuando se corre tanto riesgo. Durante tres años tomó parte activa en la planificación y desarrollo del traje, además de someterse a un muy intenso entrenamiento que le permitiera tener la forma física necesaria para soportar la enorme carga que significa para el organismo alcanzar tal altitud y velocidad.

Cuando el sol comenzó su ascenso sobre el desierto lo hizo también Eustace a bordo de un globo de gran altitud lleno de helio, el vehículo más usual para realizar este tipo de hazañas. Le tomó más de horas alcanzar la altura planificada de 40 750 metros, antes de saltar al vacío, bien enfundado en su traje especial. El principal observador en esta prueba fue el presidente de la Asociación de Paracaidismo de los #Estados Unidos, Jim Hayhurst, quien declaró que Eustace durante su descenso había usado un paracaídas especial que le dio una increíble velocidad a pesar de estar cayendo a 1.23 veces la velocidad del sonido

Según Hayhurst, la primera persona con la que el ejecutivo hablo luego de llegar sano y salvo a tierra, Eustace no sintió cuando rompió la barrera del sonido, pero que el equipo en tierra había sentido la explosión sónica resultante.

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¨El solo dijo que la vista era fabulosa. Estaba muy emocionado¨ continuó. Este intento tuvo poco anuncio en los medios, contrario a la marca anterior, establecida por Felix Baumgartner y el equipo Red Bull en 2012. En esa instancia el saltador había sido llevado a una altura de unos 38.4 kilómetros, al costo de varios millones de dólares recaudado entre muchos patrocinadores.

Obviamente satisfecho por los resultados de la prueba, que seguramente le arrojaran a su regazo jugosos contratos, el presidente y jefe ejecutivo de la firma que diseño el traje, Grant Anderson, declaró que esta hazaña abre oportunidades nunca vistas para que el hombre pueda explorar partes de la estratósfera que aun le son desconocidas.