La princesa Charlene de Mónaco es una princesa con mirada triste, sin vida. Todo su exterior lo refleja en las apariciones de protocolo social o de estado.

Entendemos que estar con el Príncipe Alberto de Mónaco debe ser bastante agobiante, dado que tiene un historial bastante largo entre amantes, hijos extramatrimoniales y otras yerbas.

Tener que a soportar primero como novia los desplantes de una Carolina de Mónaco cuando funcionaba de Primera Dama al lado de su hermana y ella siempre detrás en un segundo plano hasta casarse, no toda mujer puede aceptarlo.

Carolina se jugaba la cabeza que su hijo Andrea iba a ser el sucesor de su tío el Príncipe Alberto. Claro que después cuando se casó, ahí se le fue el alma a los pies.

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Contaba que su hijo Andrea fuera el heredero al trono de los Grimaldi, tanto es así que Andrea se casó, y aunque tuvo su primer hijo fuera del matrimonio con la que fuera su novia y ahora esposa Tatiana Santodomingo, no pasaba nada, total tendría otros hijos que luego podrían sucederle.

Todo esto se truncó cuando el Príncipe Alberto se casa con la Princesa Charlene. Supuestamente a días de la boda Charlene ya no quería casarse con el Príncipe Alberto, porque se había encontrado al Príncipe Alberto en ciertos menesteres que son de imaginar con alguien en la cama del susodicho.

Charlene no podía ya imaginar que una cosa así pudiera ver con sus propios ojos. Cuando toma sus maletas y ya en el aeropuerto, los mismos guardias de la realeza obligan a Charlene a volver a palacio y continuar como si nada hubiera pasado.

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Después de este episodio, que fue real aunque lo han negado hasta el cansancio para despistar, finalmente la Princesa Charlene se casa. El día de su casamiento se pudo observar la mirada de Charlene entre melancólica, triste y un día que podría haber sido el más feliz, pero no lo fue, todo era un teatro.

Luego, vino la presión mediática en que la Princesa Charlene debía dar descendencia. Pasaron los años y la Princesa Charlene no quedaba embarazada en forma natural, debió ser in vitro. Tal es así, que dará a luz gemelos muy pronto. Los periodistas estaban ansiosos de ver su tripa para dar muestras de que si habría descendencia pero dentro de un matrimonio como lo señala el protocolo real para que herede y ocupe el trono cuando el Príncipe Alberto muera o abdique en favor de su primogénito o primogénita.