Aunque la política sea uno de los factores que condicionan los mecanismos sociales no deja de ser un sólo factor de otros muchos que influyen en el que hacer cotidiano de las personas de a pie. Esta valoración es recomendable desde un punto de vista de ponderación de los flujos de información. Al parecer los medios de comunicación venden lo que puede ser vendido. Que los telediarios y los periódicos ponderen la información política es debido a la demanda de información a cerca de este factor social.

No obstante queda comprobado, que sectores sociales de peso específico tales como los niños, profesionales vinculados al arte, o artesanos centrados en sus producciones pueden vivir relativamente al margen de los acontecimientos políticos. Desde un punto de vista meramente práctico, las decisiones políticas no afectan burdamente a las actividades del día a día de las personas. Con ello quiero decir, que el hecho de que mande uno o lo haga el otro no cambia de un día para el otro el devenir por completo de un individuo.

La demanda de información política en modo moderado es positiva y está justificado siempre y cuando la misma esté vinculada a los quehaceres diarios de la persona que recibe la información. Información que justifica una posible prevención o adaptación a un entorno que varía pero no lo hace a tanta velocidad como pudiese parecer.Este país se ha vuelto adicto a los formatos informativos masivos y globalizados. Es decir, los formatos televisivos tratan de cubrir la necesidad informativa de toda una sociedad, y en su afán por hacerlo, ofrecen una información siempre parcial en la que las noticias se asemejan por su formato titulares de películas.

Este hecho distorsiona la percepción que el espectador pueda tener a cerca del propio mundo, pues en su afán de estar informado, se convierte en una especie de asimilador de información masiva. Si el tele espectador tuviese que hacer una recensión a cerca de cómo es el mundo en el que vive después de ver un informativo, el resultado sería el de un Mundo en el que todo sucede simultaneamente y a mucha velocidad y sin embargo el mundo se mueve, pero lo hace lentamente y muy a menudo más apaciblemente de lo que aparenta.